lunes, 13 de enero de 2020

MUJERES DE MALVINAS, LAS OLVIDADAS DE LA GUERRA




En la Fuerza Aérea, en la Marina Mercante y en la Armada Argentina: ellas fueron enfermeras e instrumentistas quirúrgicas, entre otras cosas






ENFERMERAS. Las aspirantes navales de la Base Naval Puerto Belgrano. Graciela Trinchín se encuentra abajo a la derecha.

“Usted va a decir que se va (de la Armada) porque extraña a su mamá”: ésa fue la orden de las autoridades a Inés L., a quien llamaremos con ese nombre para proteger su identidad. En 1982 ella era una niña de 16 años. Lo cierto es que había otro requisito implícito: debía callar que había sido abusada por el teniente José Italia (* nota de la redacción), allí mismo, en la Base Naval Puerto Belgrano, donde estudiaba enfermería. Su familia no supo del hecho hasta hace cuatro años.


Inés fue así una de las 23 aspirantes navales a enfermeras que, a pesar de no estar recibidas, tuvieron que atender al primer herido de la Guerra de Malvinas, el cabo Ernesto Urbina, y etiquetar al primer muerto, el capitán mendocino Pedro Giachino. La base bonaerense donde se encontraban, a 24 kilómetros de Bahía Blanca, era uno de los principales centros de atención para los soldados que volvían del campo de batalla.

Algunas de las alumnas eran, además, menores de edad.




“Tenés que atender y obedecer, no tenés derecho a preguntar si hay guerra o no”, sentenció María Graciela Trinchín, otra de las aspirantes. Contó además sobre su aislamiento: “Las cartas eran abiertas, tachadas, no se podía comentar lo que se vivía adentro”. Había un teléfono en la puerta del hospital, pero las llamadas debían ser breves: había que decir dos palabras, cortar y dar paso al puñado de personas que esperaban en fila para usar la línea.


Tal era su incomunicación que supieron del hundimiento del crucero General Belgrano solo a través de Radio Colonia. Inés no pudo olvidar de aquellos heridos “el olor a carne quemada mezclada con el petróleo”. “Nadie cuidó que las más chicas no viéramos esas situaciones”, lamentó. También atendieron a combatientes con las extremidades congeladas (pie de trinchera), casos que frecuentemente terminaban en amputaciones.


En este escenario, algunos soldados apenas hablaban, otros pedían morir. “Si llorabas, te hacían una reprimienda verbal”, afirmó Inés. Las dos subrayaron que no hubo contención alguna, pero aun así se la dieron a sus pacientes. “Los sobrevivientes nos dicen: ‘Ustedes tuvieron las manos de mamá’; fueron las más inexpertas, pero salió del corazón de cada una de nosotras”, expresó Trinchín.


Aunque el conflicto concluyó en junio, las jóvenes debieron permanecer en el hospital de Puerto Belgrano hasta diciembre, cuando se dio el alta al último combatiente.
Inteligencia femenina

En Punta Quilla, Santa Cruz, el buque de ELMA (Empresa Líneas Marítimas Argentinas) Lago Traful esperaba órdenes para abastecer a las islas con soldados y provisiones. La única mujer a bordo era Stella Maris Carrión, primera oficial de Radio. ¿Su tarea? Captar los códigos que las embarcaciones enemigas enviaban para comunicarse entre sí y enviarlos por escrito para evitar escuchas de la contrainteligencia al Edificio Libertad, sede de la Armada Argentina.

Mujeres de Malvinas, las olvidadas de la guerra

Stella ingresó en 1979 a la Escuela de Náutica de casualidad, gracias a un aviso televisivo. Nadie hubiera podido predecir que tres años después estaría trabajando de incógnito, viendo pasar desde el puente del navío a los aviones cazas chilenos, listos para bombardear.

El buque se encontraba tapiado, con las máquinas al mínimo para hacer creer al otro bando que no estaba en funcionamiento. Sin embargo, la tripulación sospechaba que en el Golfo de San Jorge los submarinos los seguían. “No me preocupaba el ataque; si te tiene que tocar, te tiene que tocar. ¿Qué puedo recibir de la radio si estoy con miedo?”, explicó Carrión.



“Al ser mensajes cercanos, de Chile y de barcos ingleses, se oían a un volumen alto”, explicó. El desafío era anotarlos: las emisiones eran muy rápidas. Stella y Miguel Zárate, jefe de Radio, se alternaban para hacer las escuchas. Usaron transmisores y receptores antiguos (“los mismos que están en el Traful desde siempre”) y en una ocasión Carrión salvó de la humedad a uno de los equipos con su secador de pelo.
Desde el mar

El 11 de junio de 1982, Susana Mazza subía junto a cinco jóvenes compañeras -Silvia Barrera, Norma Navarro, María Marta Lemme, María Angélica Sendes y María Cecilia Ricchieri- a bordo del buque rompehielos Almirante Irizar. El navío funcionó como embarcación-hospital a escasos kilómetros de las Malvinas hasta el cese de hostilidades.





Ellas eran instrumentistas quirúrgicas profesionales, pero también, a excepción del resto de la tripulación, mujeres y civiles. “Hubo reticencia en un principio, no sabían cómo acomodarnos, pero luego nos trataron muy bien”, contó Mazza.

Desde su ubicación, podían sentir las explosiones de artillería en los montes isleños y con binoculares ver los bombardeos. “No lo tomé como un riesgo, porque no nos estaban atacando a nosotros, pero era impresionante”, recordó. Los casos más frecuentes que debió atender fueron heridos de munición y de metralla, recién salidos del frente. “Ellos querían quedarse y seguir luchando”, dijo conmovida.


Mujeres de Malvinas, las olvidadas de la guerra


Entre los momentos emotivos, Mazza nombró el seguimiento que hicieron de la visita del Papa Juan Pablo II a la Argentina, transmitida por los altavoces del navío. Para ese entonces ya se preveía la rendición. “Nos dio bronca porque fuimos con una misión y no pudimos desembarcar”, concluyó.
El reconocimiento

De las cuatro mujeres que narraron sus experiencias, Susana Mazza es la única que figura como veterana en el listado del Ministerio de Defensa de la Nación. Las restantes tres obtuvieron, por su parte, diplomas de mérito y otras distinciones por fuera del ámbito militar.




Las diferencias se deben, en primer lugar, a consideraciones geográficas. El decreto 509/88, que reglamenta la ley 23.109 promulgada en 1984, establece: “ (...) se considerará Veterano de Guerra a ex-soldados conscriptos que desde el 2/5 al 14/6 de 1982 participaron en las acciones bélicas desarrolladas en el Teatro de Operaciones del Atlántico Sur (...) que abarcaba la plataforma continental, las Islas Malvinas, Georgias y Sándwich del Sur y el espacio aéreo correspondiente”.

La jurisdicción corresponde al sur del paralelo 42° y no incluye ningún sector de la Argentina continental.

martes, 7 de enero de 2020

EL COMANDO ANFIBIO JACINTO BATISTA Y EL ROYAL MARINE LOU ARMOUR


La historia de dos soldados enemigos y de una foto icónica que sigue dando la vuelta al mundo


El comando anfibio Jacinto Batista y el Royal Marine Lou Armour –en ese momento, vencedor y vencido–, sin saberlo, protagonizaron una definición de Borges: 

“A veces un instante justifica toda una vida”. O dos, en este caso…







El comando anfibio Jacinto Eliseo Batista ordena la fila de Royal Marines que encabeza Lou Armour. La foto recorrió el mundo (Rafael Wollmann)


Acaso debió pensar, en ese instante, que el destino le había deparado una misión extraordinaria. Pero no tuvo tiempo. Porque en ese instante –2 de abril, 1982, Islas Malvinas– sostenía con la mano derecha el fusil colgado del hombro, listo para tronar ante cualquier movimiento sospechoso de sus prisioneros, guiados por el comando inglés Lou Armour, cabeza de su grupo.


Tampoco supo que ese instante fue captado por el fotógrafo Rafael Wollman, el único de su oficio en esa helada mañana. Y mucho menos que esa foto daría la vuelta al mundo sin fecha de vencimiento.


Hasta hoy. Hasta siempre.


Gorro de lana. La cara en sombras por la pintura de combate. Con la mano izquierda ordena la fila de soldados ingleses, que caminan con los brazos en alto: rendición.



En ese instante, también Port Stanley cambiaba de nombre: Puerto Argentino.


Nombre: Jacinto Eliseo Batista. Entrerriano. Clase 1950. Se alistó apenas cumplió, en la isla Martín García, sus 15 años. Sirvió en el rompehielos San Martín. Especialidad: explosivos.
Familia: su esposa Elsa Marina Matei, y tres hijas: Andrea, Nadia y Bárbara.


Su encuentro con el destino empezó con un misterio…
Era cabo principal cuando, sin órdenes ni explicación alguna, en Puerto Belgrano, lo embarcaron en la fragata Santísima Trinidad. Rumbo: desconocido.
"Pero todos sospechábamos que íbamos a las Malvinas", recordó a lo largo de su relato, repetido (casi) en cada aniversario. Recién en alta mar les dieron las órdenes: donde solo ellos podían oírlas. Top Secret…




Batista y los comandos anfibios argentinos tenían instrucciones precisas: que no se produzcan bajas británicas


Desembarcaron el primero de abril, apenas pasadas las nueve de la noche. Batista fue el bote-guía, y de la playa en adelante, el explorador. Con el único visor nocturno, y marchando doscientos metros adelante.
Objetivo: tomar el cuartel de los Royal Marines y la casa del gobernador.
Orden tajante: "¡No matar!"
La conjetura: ocupar las islas y negociar la retirada.


Separados en dos grupos, Batista llegó al cuartel, pero estaba desierto: los Royal habían entrado en acción. Y allí, un segundo acto histórico: izaron por primera vez la bandera argentina.


En la casa del gobernador, en cambio, la resistencia fue muy dura, y casi hasta el alba. El grupo argentino venció, pero al precio de su primer muerto: el capitán y buzo táctico Pedro Giachino. Entró en la casa. Pero al salir lo alcanzó una bala inglesa…
Batista recuerda que le dijo "¿Qué te pasó, Pedrito?", y que le tocó la cabeza. Había perdido mucha sangre.
Era el fin.


En cambio, no recuerda en qué momento Rafael Wollmann tomó la foto-emblema, pero supo que era el soldado más odiado por los ingleses, y que el 14 de junio, día de la caída de Puerto Argentino, lo buscaron entre los prisioneros…, no para servirle un té.
"Para fotografiarme con los brazos en alto", suele bromear.




“Me mandaron a cumplir una misión y eso hice”, dijo Batista años más tarde


Pero Batista ya no estaba en las islas. Los comandos volvieron al continente el mismo 2 de abril, y él jamás regresó. Tuvo la chance en una misión especial luego del desembarco de los ingleses, pero fue abortada mientras el avión Hércules ya carreteaba…
La pregunta de rigor en cada entrevista:
–¿Volvería a las Malvinas?
–De visita, no. Pero si hay que recuperarlas y me llaman… ¡sin duda!


Aunque tiene 62 años, y se retiró de las filas hace una década y media… Es seco en su juicio: "Los ingleses no eran mejores que nosotros, pero tuvieron más medios, y apoyo de los norteamericanos y los chilenos".


Y nada nostálgico: "Me mandaron a cumplir una misión, y fui. Para eso nos paga el Estado". Filosofía de comando anfibio. Hombres que son buzos, paracaidistas, expertos en explorar agua y tierra. Guerreros profesionales de elite entrenados para soportar todo hasta más allá de sus fuerzas.



Los comandos anfibios custodian las armas británicas en la casa del gobernador


Pero a pesar de su prudencia, más de una vez se atrevió al pronóstico y a la crítica. Cree que la Operación Rosario debió terminar el mismo día de la ocupación, pero que todo se cambió sobre la marcha, y sin previsión. Supone que si el plan original hubiera sido resistir en lugar de negociar, la flota inglesa no habría llegado, bombardeada por las Fuerza Aéreas a la altura de Brasil. Y aun así, era necesario fortificar las islas, confiando en la potencia del cañón Sofman de 155 milímetros y alcance de 18 kilómetros, y en una defensa costera de cemento fabricada en el continente y llevada hasta el frente de combate.
Hipótesis para el juicio de especialistas…


El segundo hombre




Lou Armour con los brazos en alto sigue las órdenes del comando anfibio Eliseo Batista


En la célebre foto de Wollmann, el otro protagonista es un Royal Marine: el primero que camina con las manos en alto, ya rendido su grupo y prisionero de Batista.


Su nombre: Lou Armour. Nacido en Inglaterra en 1958, a los 16 años –pequeño y muy flaco– se unió a los comandos de la Royal y se especializó en armas de infantería, despacho de helicópteros y paracaidismo militar sobre mar y tierra.
Casi un James Bond con uniforme…


Sirvió en Malta, Chipre, Turquía, Italia, Cerdeña, Alemania, Dinamarca, Holanda, Noruega, Estados Unidos y las Indias Orientales. En 1979, servicio activo en Irlanda del norte al frente de 40 comandos. Y tres años más tarde, batallando en las Malvinas…, vencido y prisionero. Pero volviendo al mismo escenario con el 42 Royal Marines Comandos para seguir en la lucha desde el 21 de mayo hasta el 14 de junio, día del final de una de las guerras más insólitas del siglo XX.


Lo sacaron de las islas en un Hércules. "Me sentí humillado y pedí regresar al frente". Una semana después entró en la terrible batalla de Goose Green. "Fue un espanto. Vi todo el suelo en llamas, y muertos y heridos del regimiento de paracaidistas que hizo la avanzada".




El Royal Marine volvió a las islas con la flota británica para luchar en la guerra de Malvinas: “Me sentí humillado y pedí regresar al frente”


El 12 de junio, al final de la batalla de Monte Harriet, "todo quedó marcado por lo imprevisto. Había silencio, niebla y nieve. Tuve que sacarle las identificaciones a los soldados argentinos muertos. Me impactó encontrar fotos de sus familias… Un teniente enemigo agonizaba. Tenía una herida muy grande en el estómago. Hablaba inglés. Conversamos bastante. Murió esa noche. No pude sacármelo de la cabeza. No sé porqué, pero su muerte me afectó más que las de mis compañeros caídos en combate... Años después lo conté en un documental. Me sentí incómodo: temí que no me entendieran. No volví a ver a los comandos que dirigí. No fui a reuniones. Tenía culpa".




Armour desembarcó en Malvinas, peleó durante la guerra e izó la bandera británica el 14 de junio de 1982


Un día, Armour fue a visitar a un soldado a quien había formado, y que perdió una pierna en Malvinas. "Estaba muy mal, con estrés postraumático. Hablamos de mi documental, y me dijo que me entendía, que somos humanos, que hicimos lo que pudimos…, y se sacó la pierna artificial, la llenó de cerveza… ¡y brindamos!"


Después de Malvinas, Armour trató de entrar a un batallón de fuerzas especiales, pero no aprobó el test. "No estaba en forma. Dejé la carrera militar, empecé la universidad, y me dejé el pelo largo, ¡a lo Robert Plant!"


Hoy, como contracara del pasado, es maestro de niños con problemas sociales y emocionales, y en el 86, en la Universidad de Lancaster, estudió Bachillerato en Artes, que incluye Sociología e Historia. Su tesis de doctorado: Filosofía del Color.




En la obra de teatro “Campo minado” recrea su historia en la guerra junto a veteranos argentinos e ingleses


Y se enamoró del teatro… Que sería su gran catarsis. Hoy Lou forma parte de otro batallón: el elenco de "Campo minado" (Minefield, en inglés), una pieza teatral dirigida por Lola Arias. La experiencia escénica que reúne tres veteranos ingleses y tres argentinos y que intenta indagar en las huellas que deja una guerra. En mayo de 2016 se estrenó en Londres, sala Royal Court. En noviembre de 2016 levantó el telón en Buenos Aires, sala Centro de las Artes de la Unsam.


Pero antes, su toma de conciencia. "El 2 de abril del 82 vi a los argentinos con actitud de superioridad. En mayo y en junio los vi en combates. El 14 de junio los vi vencidos. Y ahora puedo verlos desde la amistad. Es la mejor experiencia de mi vida… después de algunas que tuve con chicas, en la universidad".


El casting fue interminable: sesenta postulantes para seis roles. Premisa: no tocar el tema soberanía. Fue un pacto para poder convivir fuera y dentro del escenario. Lou estaba nervioso. "Si bien era raro encontrarse con el enemigo, sabía que con los ex soldados argentinos iba a estar todo bien… porque todos habíamos estado en combate". La obra también se estrenó en Grecia y Alemania y recorrerá Europa en 2017 y 2018.


Última reflexión de Lou Armour: "Yo tenía una buena carrera. Me gustaba hacer las cosas duras y difíciles que hacen los infantes de marina. Hasta me gustaban las marchas con los equipos… ¡tan pesados! Pero no quiero ir a la guerra otra vez. Eso no me hace pacifista …. Volvería a pelear, pero tendría que creer en la causa".





Armour reflexiona: “Vi a los argentinos triunfadores, en combate y vencidos. Ahora puedo verlos desde la amistad”


Pocas cosas han generado tantos libros, tantas películas, tantas series de tevé, como la guerra.


Pero si mañaña todo ese material, ese testimonio, desapareciera, habría que rogar que se salvara, al menos, un ejemplar de la novela El corazón de las tinieblas, de Joseph Conrad, e inspiradora del monumental film Apocalypse Now, de Francis Coppola.


Porque en solo dos palabras que se repiten, el protagonista –el coronel Kurt–, desertor de la guerra y amo de una extraña comunidad en la selva, dice:
–El horror… El horror.


Y todo queda dicho.
Eso nos tocó hace 37 años.
Y lo evocamos en dos hombres, en dos historias, en una foto eterna.

sábado, 21 de diciembre de 2019

NUEVO CERTIFICADO DE VGM UNIFICADO


MINISTERIO DE DEFENSA
Resolución 1440/2019
RESOL-2019-1440-APN-MD




Ciudad de Buenos Aires, 11/11/2019

VISTO la Ley Nº 23.109 y normas reglamentarias, la Decisión Administrativa Nº 639 del 30 de julio de 2019, y

CONSIDERANDO:

Que esta gestión ha asumido desde un primer momento la atención a los VETERANOS DE GUERRA DE MALVINAS como una política de Estado para garantizar condiciones de vida dignas a nuestros héroes de la Patria.

Que la instrumentación e implementación de esta política se ha llevado a cabo en innumerables acciones dirigidas a garantizar su contención, asegurar su bienestar y favorecer su atención.

Que, entre otras acciones, se ha creado la COORDINACIÓN DE VETERANOS DE GUERRA DE MALVINAS por medio de la Decisión Administrativa Nº 639 del 30 de Julio del corriente año.

Que entre los objetivos y fundamentos de la referida Coordinación se encuentra la necesidad de centralizar y unificar los criterios, los procedimientos y las normas que actualmente rigen los derechos de los Veteranos de Guerra de Malvinas, incluyendo el otorgamiento de un Certificado Único de Veterano de Guerra, de conformidad con lo establecido por la Ley N° 23.109 y su reglamentación.

Que hasta la creación de la COORDINACIÓN DE VETERANOS DE GUERRA DE MALVINAS no existía un criterio único para la expedición del referido certificado ni un único formato.

Que, entonces, se advirtió una fuerte diversidad respecto a la información relativa a los Veteranos de Guerra, su consideración como tal y el otorgamiento de las respectivas certificaciones a través de las distintas Fuerzas.

Que, en función de ello, resulta conveniente y necesario la aprobación de un CERTIFICADO ÚNICO DE VETERANOS DE GUERRA DE MALVINAS que pueda ser presentado por cada uno de sus titulares antes las diversas reparticiones requirentes.

Que esta cuestión favorecerá la seguridad jurídica respecto de la validez y veracidad de esos certificados, la facilitación de su empleo para evitar disparidad de criterios en su otorgamiento y, finalmente, la accesibilidad de ellos a sus titulares.

Que el tratamiento uniforme tanto de las condiciones de expedición como la centralización en su otrogamiento permitirá que la administración centralizada pueda aprovechar al máximo los recursos humanos y materiales disponibles.

Que además, con el transurso del tiempo y la experiencia obtenida durante los años que las FUERZAS ARMADAS han expedido estos certificados se ha advertido la necesidad de facilitar las condiciones de accesibilidad, por cuanto los Veteranos de Guerra de Malvinas se encuentran dispersos a lo largo y ancho del país.

Que el Decreto Nº 1063 del 4 de octubre de 2016 aprobó la implementación de la Plataforma de TRÁMITES A DISTANCIA (TAD) integrada por el módulo “TRÁMITES A DISTANCIA” (TAD), del Sistema de GESTIÓN DOCUMENTAL ELECTRÓNICA (GDE), como medio de interacción del ciudadano con la administración, a través de la recepción y remisión por medios electrónicos de presentaciones, seguimiento, solicitudes, escritos, notificaciones y comunicaciones y de uso obligatorio por parte de las entidades y jurisdicciones enumeradas en el artículo 8° de la Ley N° 24.156 que componen el Sector Público Nacional.

Que, en función de ello y dado el compromiso de esta gestión con la simplificación de trámites que permitan que la Administración este al alcance del ciudadano en condiciones de brindar respuestas de manera ágil y sencilla, resulta conveniente disponer que la totalidad de los requerimientos de Certificados de Veteranos de Guerra de Malvinas sea tramitados por la plataforma TRAMITES A DISTANCIA (TAD)

Que la implementación de este sistema facilitará su realización, en particular para aquellos Veteranos de Guerra de Malvinas que residen en el interior del país.

Que hay ciudadanos que aún sin haber pertenecido a las FUERZAS ARMADAS durante la Guerra de Malvinas, por su participación en la misma, revisten categoría de Veteranos de Guerra.

Que la DIRECCIÓN GENERAL DE ASUNTOS JURÍDICOS de este Ministerio ha tomado la intervención que le compete.

Que el suscripto se encuentra facultado para el dictado de la presente medida en virtud de lo establecido en los artículos 4° inciso 9, y 19° incisos 1, 3, 10, 18 y 26 de la Ley de Ministerios N° 22.520 (t.o. 1992) y sus modificaciones.

Por ello,

EL MINISTRO DE DEFENSA

RESUELVE:

ARTÍCULO 1°.- Apruébase el CERTIFICADO ÚNICO DE VETERANOS DE GUERRA DE MALVINAS que forma parte integrante de la presente como ANEXO I (IF-2019-100056268-APN-SSPEYPM#MD).

ARTÍCULO 2°.- Dispónese que el CERTIFICADO que se aprueba por el artículo precedente sea tramitado exclusivamente a través de la Plataforma de TRÁMITES A DISTANCIA (TAD) integrada por el módulo “TRÁMITES A DISTANCIA” (TAD), del Sistema de GESTIÓN DOCUMENTAL ELECTRÓNICA (GDE).

ARTÍCULO 3°.- Aclárese que el Certificado aprobado por el artículo 1º de la presente será único para todas las FUERZAS ARMADAS y de SEGURIDAD a partir de la publicación de la presente.

ARTÍCULO 4°.- Establécese que la ejecución, control y certificación del certificado único aprobado por el artículo 1º de la presente estará a cargo de la COORDINACIÓN DE VETERANOS DE GUERRA DE MALVINAS dependiente de la SUBSECRETARÍA DE PLANEAMIENTO ESTRATEGICO Y POLÍTICA MILITAR de la SECRETARÍA DE ESTRATEGIA Y ASUNTOS MILITARES de este MINISTERIO DE DEFENSA.

ARTÍCULO 5º.- Dispónese que a partir de la publicación de la presente las distintas oficinas de Veteranos de Guerra de las FUERZAS ARMADAS y de SEGURIDAD dejarán de confeccionar certificados de veteranos de guerra manteniendo la responsabilidad de asignar según sus registros la calificación de veterano de guerra, a requerimiento de la COORDINACIÓN DE VETERANOS DE GUERRA DE MALVINAS dependiente de la SUBSECRETARÍA DE PLANEAMIENTO ESTRATEGICO Y POLÍTICA MILITAR de la SECRETARÍA DE ESTRATEGIA Y ASUNTOS MILITARES de este MINISTERIO DE DEFENSA.

ARTÍCULO 6º.- Comuníquese, publíquese, dése a la DIRECCIÓN NACIONAL DEL REGISTRO OFICIAL y archívese. Oscar Raúl Aguad

NOTA: El/los Anexo/s que integra/n este(a) Resolución se publican en la edición web del BORA -www.boletinoficial.gob.ar-

e. 14/11/2019 N° 87436/19 v. 14/11/2019




Fecha de publicación 14/11/2019






CREACION DE LA OFICINA DE COORDINACION DE VETERANOS DE GUERRA DE MALVINAS





El ministro de Defensa, Oscar Aguad, encabezó el acto de inauguración de la oficina de Coordinación de Veteranos de Guerra de Malvinas, que tendrá como objetivo principal optimizar los servicios brindados a los veteranos de manera unificada e integral al máximo nivel institucional.


“Es un honor para mí presidir esta ceremonia, lo digo desde el corazón. Ustedes forman parte de la galería de los héroes de la Patria, de los que están en los libros de historia, todos se ganaron un lugar en esas páginas y en esa galería porque forman parte de ese contingente privilegiado que pudo luchar por nuestra soberanía y por nuestra integridad territorial”, expresó Aguad emocionado ante los más de mil veteranos de la Guerra de Malvinas presentes en el auditorio del Salón San Martín, del Edificio Libertador.

Tras saludar en la entrada del salón a cada uno de los veteranos que participaron del acto, el ministro se mostró complacido por sus muestras de agradecimiento y destacó que fue el presidente Mauricio Macri, en su carácter de comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, quien le brindó todo su apoyo para llevar adelante esta iniciativa.

“El Presidente me dijo: ‘Sin límites, son héroes de la Patria’, y me impulsó a hacer todas las acciones que se llevaron a cabo”, añadió.


“Seguramente este es el acto más importante de mi gestión al frente del Ministerio de Defensa y por ello les agradezco el honor de presidir esta ceremonia”, destacó Aguad.

Y continuó: “Es increíble que hoy, después de 37 años, se inaugure esta oficina que funcionará dentro del Ministerio de Defensa y estará destinada a atender exclusivamente a los veteranos de Guerra de Malvinas , a sus familiares y los deudos de nuestros héroes caídos. Ustedes forman parte de la familia militar”.

El titular de la cartera castrense explicó que en la oficina, que será dirigida por el veterano de guerra coronel Jorge Zanela, se brindará atención personalizada con profesionales especializados y que incluso estará disponible el Centro de Información Telefónica al Veterano de Guerra de Malvinas.



“A partir de ahora - agregó Aguad - el certificado de veterano de guerra será único para todos los veteranos y muy pronto podrán obtenerlo online desde cualquier punto del país sin necesidad de que tengan que viajar a Buenos Aires para gestionarlo”.

En esa línea agregó que se unificarán las juntas médicas psíquicas y físicas de las Fuerzas Armadas bajo una única junta que dependerá del Estado Mayor Conjunto, con lo que se seguirá agilizando el proceso de los certificados relacionados con el artículo 40 para que sus beneficios lleguen a quienes lo necesitan.

“No hay límites y esto es palabra del Presidente de la Nación”, reiteró Aguad.

Por último, el ministro señaló que se administrará la base de datos de veteranos bajo un único padrón dependiente del Ministerio de Defensa y se identificará claramente la causa y razón que da derecho a cada veterano.


Durante el acto estuvieron presentes las secretarias de Estrategia y Asuntos Militares, Paola Di Chiaro, y de Servicios Logísticos para la Defensa y Coordinación Militar en Emergencias, Graciela Villata, y el secretario de Derechos Humanos y Pluralismo Cultural, Claudio Avruj.

Asistieron además delegaciones de veteranos de Guerra de Malvinas de todo el país, entre ellos su presidente, César García, de la Comisión Ex Combatientes de la República Argentina – Ministerio del Interior.

En representación militar, acompañaron al ministro el titular del Estado Mayor Conjunto, teniente general VGM Bari del Valle Sosa, el jefe del Ejército, teniente general Claudio Pasqualini, el de la Armada, vicealmirante José Luis Villán, y el de la Fuerza Aérea, brigadier general VGM Enrique Amrein.

La iniciativa se enmarca en la decisión administrativa 639, nucleará todo lo relacionado con las necesidades, derechos y requerimientos de los veteranos y funcionará bajo la dependencia de la Subsecretaría de Planeamiento Estratégico y Política Militar, de la Secretaría de Estrategia y Asuntos Militares.


Entre sus competencias, la flamante oficina administrará la base de datos de los veteranos de guerra y les brindará asesoramiento y atención presencial, virtual y telefónica a ellos, a sus familiares y deudos.

También será la encargada de otorgar el certificado único de veterano de guerra, de articular con el PAMI el Programa de Atención de Veteranos de Guerra y supervisar su funcionamiento.

Fuente: Ministerio de Defensa

sábado, 16 de noviembre de 2019

ARGENTINA CONDECORO A PILOTOS PERUANOS QUE PARTICIPARON EN LA GUERRA DE MALVINAS


Treinta y cuatro pilotos y personal auxiliar de la Fuerza Aérea del Perú (FAP) recibieron como condecoración la medalla de honor, de parte del gobierno argentino, en agradecimiento por su valiente participación en la Guerra de las Malvinas.

El acto se llevó a cabo en el Palacio de Arequipa y contó con la presencia del senador nacional Alfredo Luenzo junto al embajador argentino en Perú, Jorge Yoma.

También asistieron a la distinción el ministro de Cultura del Perú, D. Francesco Petrozzi, el secretario de Coordinación y Planificación Estrategia de la Cancillería argentina, embajador Ernesto Gaspari, el jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, teniente general Bari del Valle Sosa (VGM) y el general FAP Ramiro Lanao Marques, y otras autoridades.





Argentina condecora excombatientes peruanos

Luenzo destacó su “reconocimiento al compromiso y la actitud demostrada en 1982 por el gobierno, los aviadores y en general toda la representación política peruana ante la injusta agresión que, en desigualdad manifiesta, sufría la Argentina por parte de un agresor superdotado de medios y apoyado por las potencias europeas y la alianza atlántica”.

Inició su discurso aclarando que hablaba “en mi carácter de integrante de un Poder del Estado Argentino y siendo representante de un Estado provincial, ante el Senado de la Nación Argentina, concretamente la provincia del Chubut, una provincia Patagónica, me congratulo de poder dirigirme a ustedes para un evento tan sensible: como lo es hacer un reconocimiento al Perú y sus fuerzas aéreas por la participación que les correspondió en la guerra del Atlántico Sur en el año 1982”.


Argentina condecora excombatientes peruanos

“He manifestado que es un evento sensible porque para los patagónicos aquella guerra, no solo fue la guerra de los argentinos por defender las Malvinas Argentinas, sino que además y en especial fue la guerra de los patagónicos. Y nosotros sabemos muy bien qué es lo que hicieron entonces el Estado peruano y sus aviadores militares”, agregó el senador en el acto.


Argentina condecora excombatientes peruanos

“Superando décadas de prejuicios políticos y diplomáticos, saldamos una deuda histórica por iniciativa de nuestra Embajada. Por primera vez la Argentina reconoció y condecoró al personal de la Fuerza Aérea del Perú que nos ayudó en la Gesta de Malvinas”, remarcó Yoma.

Durante la ceremonia de la sede de la Embajada de Argentina en Lima, se develó un busto del expresidente Fernando Belaunde Terry, quien lideró el apoyo y la solidaridad peruana con el país albiceleste durante el referido conflicto.



Argentina condecora excombatientes peruanos

Cabe destacar, que la actividad contó con la presencia del jefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, general del Ejército peruano César Astudillo Salcedo, y del general del Aire Rodolfo García Esquerre; así como la participación del excongresista Víctor Andrés García Belaunde y el actual ministro de Cultura Francesco Petrozzi.

Ricardo Sánchez Serra, exasesor de la Embajada Argentina en Lima, recuerda que durante el conflicto bélico “los militares peruanos participaron en una operación secreta, en mayo de 1982, de auxilio a las Fuerzas Armadas Argentinas que luchaban en la Guerra de las Malvinas“.

Era un secreto a voces que el Perú había enviado una flotilla de aviones Mirage a una Argentina que sufría un embargo de armas y el bloqueo británico“, recordó.

miércoles, 6 de noviembre de 2019

A 15 AÑOS SE ENARBOLADA EL PABELLON NACIONAL EN EL BUQUE INSIGNIA DE LA GUERRA DE MALVINAS "ARA SANTISIMA TRINIDAD"



SALVEMOS DEL DESGUACE AL “SANTÍSIMA TRINIDAD”



El Destructor Misilístico ARA "Santísima Trinidad", fue armado en el Astillero de Río Santiago. Su construcción se inicia el 10 de abril de 1972, la colocación de su quilla fue el 11 de octubre de 1972 y la botadura se realiza el 12 del noviembre de 1974.

 Sufrió un atentado terrorista en 1975, pero nuestros compañeros de entonces mantuvieron la confianza en sus cualidades de trabajo y la unidad fue entregada finalmente el 6 de noviembre de 1980. 

No sólo cumplía con las especificaciones y requerimientos de diseño solicitados sino que, en algunos casos, los superaba.

Fue el navío insignia en la operación de recuperación de las Islas Malvinas y el primero en entrar en acción, desembarcando un Grupo de Comandos Anfibios. Al final del conflicto, custodió el regreso de los patriotas argentinos al continente, entre ellos los egresados de la ETARS y compañeros del Astillero Río Santiago Vicente Bruno, Gabriel Olavarría, Tomás Zocaro y Roberto Coria.

Radiado en diciembre de 2004, desde esa fecha ha quedado en custodia y preservación por la ARMADA ARGENTINA, amarrado en la Base Naval Puerto Belgrano.

Este navío histórico se hundió en una dársena de dicha Base y ahora que fue reflotado corre el riesgo de ser destruido o desguazado. Se ha logrado que la Cámara de Senadores diera media sanción a un proyecto de ley para declararlo Patrimonio Histórico Nacional y ahora necesitamos juntar firmas para que la Cámara de Diputados sancione la ley que permitirá que no se pierda este hito de nuestra historia que merece ser un Buque Museo.



Nombre Nº Construido En servicio
SANTÍSIMA TRINIDAD D2 AFNE, Bs. As. JULIO 1981

Desplazamiento: 4100 tn a plena carga.
Dimensiones: 125,6 x 14,3 x 5,8 m
Propulsión: COGOG: 2 turbinas a gas de 50.000 HP. 2 turbinas a gas de 9.900 HP. - 2 ejes.
Velocidad: Máxima 30 nudos
Autonomía: 4.000 millas náuticas a 18 nudos.
Tripulación: 300 tripulantes
Misiles: 

-SUPERFICIE/AIRE
Lanzador doble British Aerospace Sea Dart MK30.

Cañones: 

- 1 de 4.5" (115 mm)/55 Mk8, automático.
- 2 ametralladoras de 20 mm MK7.

Torpedos: 2 lanzadores triples de tubos lanzatorpedos 3/324 mm., torpedos AS-244 antisubmarino.

Radares:
Posee radares de búsqueda en aire y superficie. También de navegación y control de helicópteros y control de tiro.

Sonar:
Posee sonares para búsqueda y ataque.

Helicópteros: 1 SA 219 B Alouette III / Fennec AS 555.

Comentarios: Por contrato del 18 de mayo de 1970, entre el Gobierno Argentino y la empresa Vickers Ltd. inglesa se proyectó la construcción en el astillero Barrow-In-Furness del "Hércules" y en el Astillero y Fábricas Navales del Estado (AFNE) en Río Santiago', provincia de Buenos Aires, de la "Santísima Trinidad".




Imagenes tomadas por Adolfo Jorge Soto, el día 17 de Agosto de 1987 en la Base Naval Puerto Belgrano, Jornada de Puertas Abiertas.



El Destructor ARA "Santisima Trinidad" fué o sera radiado de servicio en estos días. Fue buque insignia del Comandante en Jefe de la Flota de Mar durante Malvinas, pero nunca entro en combate (equivocado! ver abajo). Seguramente su existencia debio estar plagada de problemas logisticos, ya que siendo un Tipo 42, conseguir repuestos luego de 1982 habra sido una tarea casi imposible. Hace mucho tiempo que esta fuera de servicio y su radiacion es una consecuencia logica del paso del tiempo el costo de su mantenimiento a flote y su obsolescencia.

Ignoro si habra una asociacion interesada en comprarla o mantenerla, pero si la hay este es el momento de alzar la mano!!

Me titulo portavoz de todos los que opinan que, si va a desguace, por lo menos se le retiren los elementos que son valiosos para su memoria o maquinaria o electronica que puede servir para el Museo de Pto Belgrano o el Museo Naval de la Nacion.

Esperemos que se terminen los tiempos en que lo unico que se guardaba era su bandera y el libro de fotos del mismo. Debe haber un criterio de seleccion de objetos logico, antes de enviar todo al desguazador que lo unico que hara sera cortarlo y venderlo como fierro viejo. Que pasara con sus lanzadores de torpedos y torpedos? su cañon y ametralladoras? equipo electronico, plateria, loza, manteleria, elementos de control, equipos del puente......., si son utilizados para otro buque, bienvenido, pero tirarlos espero que no! Siempre habra interesados en comprarlos y la Armada podra sacar mucho mas dinero de su venta al detalle que en monton.

Esperemos que las actuales autoridades de la Armada escuchen las voces de la gente civil o retirada, que la estima y no desea ver otra vez perdidos sus emblemas, recuerdos y elementos, que - les recuerdo - son propiedad del Estado y por lo tanto del pueblo Argentino. Carlos Mey


Febrero del 2015. Lo de arriba fué escrito hace varios años. Que quedó de ésto? Lo de abajo....sin palabras.



Imagenes del 22 de Enero del 2013











Imagenes tomadas por Carlos Mey, el 13 de Julio del 2007, al entrar a la BNPB en el DD Spiro















HERÁLDICA NAVAL

El escudo del destructor Santísima Trinidad

22-11-2011 | Por el profesor Julio Luqui Lagleyze, del Departamento de Estudios Históricos Navales.


El 6 de noviembre de 1980 se afirmó el pabellón del destructor Santísima Trinidad, nombre que recuerda a uno de los primeros buques insignias de la Armada Argentina en la Guerra de la Independencia. 
ISADO DEL PABELLÓN POR EL Tte. ROSSI Y EL CIOP CIACCIA (este ultimo fallecido)

El escudo propuesto por su entonces comandante, capitán de navío Nelson Raúl Castro, con fecha 26 de junio de aquel año, fue aprobado el 4 de julio y su estilo, a diferencia de otros, sigue el de los escudos navales de la Europa del norte por su forma redonda.

En un campo circular esmaltado de azul celeste, tiene un motivo único y central que consiste en la representación ideológica de la Santísima Trinidad que se halla en manuscritos medievales, en la forma de tres peces o delfines en plata, exactamente iguales y cerrados sobre sí mismo formando un triángulo curvado. Es la evocación cristiana de Dios Uno y Trino, sobre el fondo circular que por forma y color representa al cielo, el mar y la eternidad.

Todo el campo del escudo aparece circundado por un cabo marinero en esmalte blanco como símbolo de pureza y honorabilidad en la defensa de la nación.

Finalmente esta sostenido por un ancla de oro y timbrado de una corona naval, ambas como símbolos de la actividad naval y del poder y la victoria en el Mar, en el esmalte que representa la nobleza, la magnanimidad y la sabiduría.

domingo, 29 de septiembre de 2019

Homenaje a los combatientes de Malvinas en la Casa Rosada




Se realizó en el Patio Malvinas, donde se descubrió una placa. Estuvieron Pinedo, Avruj, Pérez, Del Valle Sosa y el titular de la Comisión de Ex Combatientes
27 de septiembre de 2019






En un acto en la Casa Rosada se colocó una placa de homenaje a los caídos en las Islas Malvinas


En el Patio Malvinas que está en la planta baja de la Casa Rosada se realizó esta mañana un homenaje a los veteranos y caídos en la guerra y se descubrió una placa conmemorativa como parte del recuerdo permanente del Estado argentino a quienes entregaron su vida por la Patria.


“En homenaje a quienes en nuestras Islas Malvinas, Georgias y Sándwich del Sur cumplieron con el sagrado juramento de defender la Patria y si fuera necesario hasta perder la vida”, dice la placa que se colocó en el Patio Malvinas, que lleva la firma de la Comisión Nacional de Ex Combatientes, y la fecha de hoy, 27 de septiembre de 2019.


Del evento participaron, además de los miembros de la Comisión de Ex Combatientes, el jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, Bari del Valle Sosa, el presidente provisional del Senado, Federico Pinedo, el secretario de Derechos Humanos, Claudio Avruj, y el secretario de Asuntos Institucionales del Ministerio del Interior, Adrián Pérez.


El acto se realizó hoy aprovechando la reunión nacional que realiza en Buenos Aires la Comisión de Ex Combatientes, a donde vinieron integrantes y miembros de todo el país, también para realizar distintos reclamos, como un reconocimiento de parte del ANSES de aportes anteriores a su reconocimiento como veteranos, para el cual ayer se realizó una movilización que recorrió el centro de la Ciudad de Buenos Aires con el objetivo de que su juicio sea trasladado a la Corte Suprema.




La placa de homenaje descubierta en la Casa Rosada


En el homenaje, Pérez destacó que “por primera vez tenemos una comisión elegida democráticamente y ya no hay vuelta atrás”. Y aseguró que “nuestra sociedad se unifica en el cariño y respeto a los ex combatientes, que son héroes de nuestra Patria”. “Acá no hay grieta”, dijo.


César García, por su lado, titular de la Comisión de Ex Combatientes, dijo: “Somos parte de la historia y de la sociedad de los argentinos. Hoy, gracias a la lucha que llevamos adelante, tenemos una comisión federal, en la que estamos todos incluidos y todas las provincias representadas”.


Y Avruj ratificó “el compromiso permanente del Estado argentino con la memoria y el homenaje a nuestros caídos y ex combatientes”.


También habló el diputado nacional Lucas Incicco, quien dijo que “este homenaje busca visibilizar la gesta de Malvinas y a quienes participaron en ella como nuestros héroes”.


Y, finalmente, cerró el senador Pinedo, quien puntualizó que “Malvinas es la señal más viva de la unidad nacional, que permite que nos demos cuenta de que tenemos algo en común”.




Federico Pinedo, uno de los legisladores oficialistas más "malvineros", habló en el homenaje a los soldados caídos en la Guerra del Atlántico Sur


La Comisión Nacional de Ex Combatientes funciona en el ámbito de la Secretaría de Asuntos Institucionales de Interior y fue creada en 1994 para canalizar y resolver las complejas problemáticas de los veteranos de la guerra. 

Su integración era designada por el Poder Ejecutivo, pero desde el 2017, en cambio, se impulsó a través de los decretos 148/17 y 741/17 la democratización, y ahora sus miembros son elegidos de manera democrática por los ex combatientes y según un criterio federal, tal como fue establecido en la reglamentación.

A 37 años de la Guerra de Malvinas, se creó la primera dependencia unificada para la atención de los ex combatientes







Durante una ceremonia llevada a cabo en el Edificio Libertador sede del Ministerio de Defensa, Oscar Aguad puso en funcionamiento la “Oficina de Coordinación de Veteranos de Guerra de Malvinas”, concretando un anhelo de miles de excombatientes.


Miles de Veteranos de Guerra procedentes de todo el país colmaron las instalaciones del salón Libertador Gral. José de San Martín del Ministerio de Defensa. El motivo de la convocatoria fue la puesta en funcionamiento de una dependencia largamente reclamada por las distintas asociaciones de Veteranos.


“Parece mentira que se tomaran 37 años para entender que era absolutamente necesario crear una dependencia oficial única y bajo el ámbito del Ministerio de Defensa para poder canalizar con un único criterio las distintas situaciones que a diario atraviesan los excombatientes , sus familias y las familias de los muertos en combate los que – hasta el presente- se veían sometidos a criterios no siempre coincidentes que emanaban de cada fuerza y además debían validar luego todos los trámites ante el Ministerio”, explicó a Infobae uno de los máximos referentes de los VGM.


El propio Presidente de la Confederación Nacional de VGM Rubén Rada, al hacer uso de la palabra recordó que justo un año atrás los Veteranos se habían congregado en el mismo lugar para reclamar entre otras cosas por varias medidas anunciadas ayer.


Ministerio de Defensa, Oscar Aguad


Con el natural despliegue de banderas y uniformes de combate propios de quienes participaron de la gesta de 1982, los poco más de 500 veteranos que pudieron ingresar al salón San Martín, expresaron su satisfacción ante las autoridades de defensa y del Secretario de Derechos Humanos Claudio Avruj, quien fue la cara gubernamental más visible durante las tareas de identificación de los restos de más de un centenar de excombatientes sepultados en el cementerio de Darwin. También estuvieron presentes las máximas jerarquías de las FFAA, entre ellos el Teniente General Bari del Valle Sosa y el Brigadier General Enrique Amrein, ambos son junto con el Vicealmirante Eduardo Fondevila Sanset los tres oficiales superiores de mayor jerarquía en actividad que detentan la condición de Veteranos de Guerra.


Al frente de la flamante dependencia oficial, fue designado el Coronel VGM Jorge Gustavo Zanella, quien deberá afrontar entre otras tareas uno de los reclamos más sensibles entre los soldados y cuadros movilizados al teatro de operaciones del Atlántico Sur, la depuración del padrón de excombatientes y la coordinación con el Poder Judicial de la Nación de los criterios en virtud de los cuales se le otorga a un soldado o civil movilizado la condición de Veterano de Guerra y por añadidura los beneficios y derechos que tal condición otorgan.


Fue el propio Presidente de la Comisión Nacional de Veteranos de Guerra Cesar García (dependiente del Ministerio del Interior) quien en sus palabras de apertura sostuvo: “A partir de la creación de la Comisión Nacional hemos logrado federalizar la representación de los Veteranos de Guerra de tal manera que más allá de donde viva cada veterano, su representación es la misma”. Además, destacó “Entre las tareas que lamentablemente debemos realizar desde el Ministerio de Interior está la de oponernos a las distintas sentencias que muchos jueces emiten en beneficio de personas que no son excombatientes y que están haciendo que nuestro padrón crezca día a día”.


Con mayor énfasis, Rubén Rada uno de los mayores impulsores de la creación de la oficina de atención centralizada sostuvo “Nosotros somos los que casi no volvemos, hay otros que son los que casi fueron”. El criterio esgrimido por el líder de la Confederación Nacional fue compartido por el propio Ministro de Defensa que sostuvo durante su discurso “Veterano de guerra es el que tuvo el honor de combatir en defensa de la patria”. Dando por sentado que se procederá a una profunda limpieza del padrón nacional de veteranos.


Asimismo, el Máximo responsable de la cartera de defensa manifestó. “Ustedes forman parte de la galería de los héroes de la Patria, los que están en los libros de historia desde las guerras de la independencia. Se ganaron un lugar en esas páginas porque lucharon por la Patria”


Miles de Veteranos de Guerra procedentes de todo el país colmaron las instalaciones del salón Libertador Gral. José de San Martín del Ministerio de Defensa


Una de las asignaturas pendientes que la cartera hoy en manos de Aguad tiene desde hace años, es el tratamiento de los legajos de veteranos comprendidos en el denominado “anexo 40” que determina la realización de juntas médicas que constaten el estado físico y psíquico de aquellos soldados o cuadros que en virtud de heridas de guerra o de secuelas psicológicas de la misma, han sufrido perjuicios adicionales que merecen un grado de atención y reconocimiento diferencial. Al momento y luego de años de inacción, en el último año, al menos 500 legajos han sido resueltos por los profesionales de la salud del área.


Aunque parezca increíble y a pesar de que en el presente todo VGM tiene un documento nacional de identidad (DNI) en el que consta la leyenda “Ciudadano Héroe de la Guerra de Malvinas”. Son muchas las dependencias nacionales, provinciales y municipales que continúan exigiendo certificados en formato papel para la realización de diferentes trámites. Desde el ministerio se ha asumido el compromiso de poner en vigencia algún instrumento digital, para simplificar la vida de los exsoldados.


Infobae dialogó además con Walter Di Giuseppe, letrado patrocinante de la Confederación de Combatientes de Malvinas quién aseguro que están muy avanzadas las negociaciones con la ANSES para poner fin a otro viejo reclamo del colectivo de los combatientes, se trata de la regularización del reconocimiento del beneficio previsional a partir del cese de las hostilidades acaecido en junio de 1982, son nueve años de vacío reglamentario los que mediaron entre esta fecha y el otorgamiento de las pensiones de guerra ocurrido en 1992.

domingo, 22 de septiembre de 2019

El Kelper, Cristina y el costo del conflicto.




Un hombre atrapado en medio de la historia. La complicada historia de James Peck, las Islas Malvinas (Malvinas) y el uso del nacionalismo en la política local.


"ESTABA EN MEDIO DE ALGO QUE NO ENCONTRÉ AUTÉNTICO", DICE JAMES PECK. EL | ARCHIVO PERFIL


James Peck es un hombre atrapado en la historia.


La guerra entre Argentina y el Reino Unido sobre las Islas Malvinas (Falkland) puede haber terminado hace 37 años, pero sus heridas siguen siendo frescas hasta el día de hoy. Y para personas como Peck, el conflicto pesa mucho sobre su pasado, presente y futuro.


Desde el conflicto en el Atlántico Sur, en 1982, Peck sigue siendo el único "Kelper" (el apodo de los habitantes de las islas) que acepta la ciudadanía argentina ofrecida a los habitantes de las islas en disputa. Sus razones para hacerlo fueron profundamente personales.


Artista de profesión, Peck ha realizado exhibiciones de su obra en Argentina desde la década de 1990. Anteriormente estuvo casado con una mujer argentina y tiene dos hijos, que viven en Buenos Aires. Sin embargo, su decisión en 2011 de aceptar la ciudadanía lo impulsó a un rincón solitario de la identidad nacional.



Después de cinco años de "sobrevivir" de su reclamo único como "el chico de las islas", Peck, harto de la presión que sentía de la sociedad argentina, regresó al parche de islas azotadas por el viento en el fondo del mundo en 2016.


"Estaba en medio de algo que no encontré auténtico", dijo Peck. "Era solo una forma de comenzar de nuevo", dijo Peck. "Realmente me diezmé, oportunidades, así que volví".


Desde que regresó a Malvinas, se quedó con un amigo que es dueño de un hotel. Peck trabajó en su estudio, persiguió el amor y escribió. Lanzó un nuevo libro, A Hole in your Heart , en marzo. Él continúa exhibiendo su arte en Argentina hoy, en la galería de arte contemporáneo Cecilia Caballero en Recoleta.


"Puedes ver esa búsqueda altamente personal en medio de esta mierda sobre las islas", dijo Peck, dando una palmadita a una copia de tapa dura de su nuevo libro. "Puse todo aquí de una manera fresca también".


AUTENTICIDAD


El lugar preferido de Peck en Buenos Aires es una pequeña cafetería Almagro cerca del apartamento de un amigo en el que se ha alojado, durante 20 años. En estos días, se queda allí cada vez que regresa a Argentina para visitar a sus hijos.


Es una presencia relajada aunque cautelosa. Los tatuajes arrastran su mano expuesta hacia una chaqueta de cuero. Las sesiones de fotos, aprendemos, lo incomodan.


Pide un café con leche y una variedad de medialunas , intercambiando bromas con la mujer que dirige el café. Ella claramente lo conoce bien.


La autenticidad del lugar dice mucho a Peck, de 50 años, que proviene de la capital de Malvinas, Stanley, con una población de 2.500.


"Es real", dice sobre el café, satisfecho por su simplicidad y asintiendo con la cabeza hacia el interior vacío en una madrugada entre semana.


Entrelazada con los reclamos nacionalistas del país sobre las Malvinas, la historia personal de Peck se remonta a una era populista diferente en Argentina. Es algo que algunos expertos creen que puede regresar, si los peronistas se destacan en las elecciones generales de octubre, como se predijo.


La cara de Peck es familiar para algunos. En su mayor parte, eso se debe a esa ceremonia de 2011 que conmemora el final del conflicto. De pie junto a Cristina Fernández de Kirchner, el entonces presidente entregó personalmente al isleño sus documentos argentinos.
Hoy, dice que el gobierno de Fernández de Kirchner esperó seis meses para emitirle sus documentos, mucho más allá de la espera esperada. Sin perder nunca la oportunidad de un discurso populista, la líder peronista destacó la decisión de los isleños de hacer valer el reclamo de Argentina sobre las islas, intentando usarlo para reforzar la imagen de su gobierno como protector del nacionalismo argentino.


"James, aquellos que cayeron luchando por lo que creían, por lo que defienden y por su bandera, merecen honor y recuerdo de cualquier lado que haya caído", dijo el ex presidente en el evento, flanqueado por Peck y la familia. de un soldado muerto durante la guerra.


Mientras recuerda la ceremonia como "solo otro día" en la separación de su ex esposa, Peck reconoce el simbolismo del evento en medio de la disputa diplomática de 186 años sobre las Malvinas, y el papel que jugó.


"Recuerdo que alguien dijo: 'Esto es enorme'", dijo Peck. "Nadie lo había hecho con un gobierno democrático ... En ese sentido, para ellos, fue muy grande".


Casi una década alejado del hombre que estaba al lado de un presidente argentino, Peck habla en un lirismo que va de un tema a otro. Algunas veces explica sus cinco años difíciles como kelper convertido en ciudadano argentino, otras veces no.


"Cuando llegué aquí los primeros años, todo comenzó con '¿Solo quieres conocerme por las islas?", Recuerda. "Todo eso de la conexión con las islas. O lo usas o lo dejas completamente ".


Él reflexiona: “Sí, abrirá puertas. Pero no siempre son buenas puertas.


REDUX


Con la rotunda victoria de Alberto Fernández en las primarias PASO de agosto, el regreso al poder de Fernández de Kirchner, como compañero de fórmula del candidato presidencial peronista, se vislumbra en la distancia.


En entrevistas anteriores, Peck ha dicho que el gobierno de Fernández de Kirchner lo usó como una "herramienta de propaganda". Sin embargo, hoy se mantiene alejado de la política argentina, a menos que se lo indiquen.


"No soy un animal político", dijo Peck. “Me importa un bledo el nacionalismo. Para mí, todo es tan extraño estar obsesionado con eso ”.


Sin embargo, para el antiguo premio de furor nacionalista, la probable victoria del populismo en las elecciones generales de octubre parece alarmarlo un poco.


"Creo que todo esto con Cristina, se convirtió en una especie de una gran Alemania del Este, la Alemania del Este de América del Sur en los últimos años", dijo Peck, con la voz más alta. “Pensar que la gente considera volver a eso, no creo que lo hagan. Espero que no, Jesús.


Peck finalmente cayó en desgracia con aquellos en la política argentina, especialmente con la esperanza de usarlo como una extensión de la memoria argentina de la Guerra de Malvinas. En 2015, publicó una foto en sus cuentas de redes sociales de sus documentos argentinos, DNI, cortada en pedazos.


"En un sentido que me liberó", dijo Peck. "Ciertas personas dirían, 'Oh, ya no vamos a tocar eso'".


Hoy, Peck aprovecha la oportunidad de promover cualquier cosa que implique relaciones entre Argentina y Malvinas.


Recientemente, dice, le pidieron que llevara un equipo de fútbol argentino a las islas. El se negó.


"Hace diez años, lo habría hecho", explica. "Pero no ahora. Simplemente no veo el punto. Ofendes a la gente. Estás lidiando con algo que es realmente simbólico, ¿y llegas a algún lado después? Realmente no."


MEMORIA


En todo caso, la ira actual de Peck se guarda para el recuerdo duradero de la guerra entre la gente de las Malvinas.


"La guerra se mantiene tan fresca allí", dijo Peck sobre las islas. “No es saludable que una comunidad pequeña todavía, tantos años después, siga estando tan encarcelada por ella. No creo que sea saludable ".


Si bien Peck dijo que nunca tuvo una confrontación con nadie desde que regresó a Malvinas hace tres años, la ira aún persiste por su decisión de aceptar la ciudadanía argentina.


Un hombre, que ahora conoce la larga historia familiar de Peck en las Islas, dijo que su padre era la única persona de las islas que se unió al esfuerzo de guerra del Reino Unido. El hombre le dijo a Peck que fuera a la radio y se disculpara por aceptar la ciudadanía argentina.


"Dije 'Claro, lo haré'", recuerda Peck. “El día que Gran Bretaña se disculpe. El día que Argentina se disculpa. Luego iré a la radio.


Si bien las actitudes en las islas no son "Estás con nosotros o contra nosotros", dice, Peck ve sus acciones y su vida como artista hoy en día como una cuestión social, una que puede mostrar a las generaciones más jóvenes en las islas la virtud de la independencia. y persiguiendo el propio camino.


"No es un lugar fácil para una persona creativa", dijo Peck. “Mi bisabuela solía pintar, así que siento que mis sensibilidades han estado allí durante cuatro generaciones. Y es difícil cortar eso ".


Curiosamente, los lazos de la familia Peck con Argentina tampoco comenzaron con James. Antes de la guerra y después de la separación de sus padres, la madre de James estaba en una relación con un hombre argentino.


El hombre trabajó en las Islas para la compañía petrolera estatal argentina YPF. Después de la guerra, el compañero de su madre se vio obligado a abandonar las islas junto con todos los demás ciudadanos argentinos. No dispuesto a soportar la distancia, su madre renunció a la relación y el hombre regresó con su ex esposa.


Hoy, Peck ve un paralelo entre la relación de su madre y su propio matrimonio con su ex esposa argentina. Ambas relaciones fueron interrumpidas por la política hasta cierto punto. Sin embargo, donde su madre terminó su relación, Peck no dejó de perseguir la suya.


"Creo que mi madre pensó 'Oh, hay un límite'", dijo Peck. “Para mí, no es realmente un límite. Si realmente amas a alguien, no es un límite ".


CALOR


A principios de este mes, Peck regresó a las Malvinas. Para sus hijos, la logística de volar allí a través de Chile, ya que no existen vuelos directos desde Argentina, les impide visitarlo. En una entrevista telefónica el día antes de sus viajes, sonaba confiado, aceptando. Además, a pesar del pasado, se siente contento con Argentina, un país que le había traído familia, dolor y escape.


"Siento mucho más calor hacia Argentina", dijo Peck, con la voz entumecida por un teléfono móvil. “Es mucho más real ahora. No está forzado ahora. No me siento presionado para que me guste o no que me guste ".


Cuando Peck regrese al país en marzo, un nuevo gobierno mantendrá el poder, probablemente uno dirigido por Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner.


Las reclamaciones sobre Malvinas podrían no ser importantes en la campaña electoral populista en curso, o incluso en un gobierno populista, pero la saga de Peck es una reliquia de la era kirchnerita del pasado cercano.


Algunos esperan que el gobierno de Alberto Fernández se aleje del nacionalismo de su compañero de fórmula, pero las fuerzas del kirchnerismo aún podrían dominar considerablemente su gobierno. Como gran parte de Argentina, la política exterior permanece indefinida. Por ahora.


"Al final, todo esto de las islas, es tan simbólico", reflexiona Peck. "El simbolismo, está vacío, pero al mismo tiempo te hará perder el control. Al final del día, no existe ".

SONARISTA POBRE DE CORAZÓN Y SENTIMIENTOS.


"Pirata" vende medallas que ganó por hundir el General Belgrano



El submarinista inglés fue galardonado con la Medalla a la Distinción en el Servicio luego del ataque al crucero argentino en el que murieron 323 soldados.

El Conqueror hundió la nave argentina.



El hundimiento del Crucero ARA General Belgrano es uno de los hechos más dolorosos que tuvieron lugar en la Guerra del Malvinas, que marcó un antes y un después en el conflicto por la muerte de 323 soldados argentinos.



Ahora, un marino británico que participó del ataque al crucero decidió subastar sus condecoraciones en Londres con un precio de base de 50 mil libras esterlinas, es decir unos 3,5 millones de pesos.

Las medallas a subastar.

Se trata de la Medalla a la Distinción en el Servicio (DSM, en inglés) y la Medalla del Atlántico Sur con roseta que recibió el sonarista de la Marina Real británica Graham Libby, uno de los que tripulaba el submarino Conqueror aquel 2 de mayo de 1982.


Cabe destacar, que el hundimiento del crucero ARA General Belgrano se produjo fuera de la zona de guerra establecida y ocasionó la muerte de 323 argentinos: el marino británico fue el encargado de detectar la posición de la embarcación argentina en la que viajaban 1093 tripulantes.

Libby (izquierda) junto a un oficial.

Libby fue el único miembro de la tripulación del Conqueror en recibir una DSM: el entonces capitán de la embarcación nuclear, Christopher Louis Wreford-Brown, fue galardonado con la Orden del Servicio Distinguido (DSO, en inglés).


Ambos fueron los únicos submarinistas en ser condecorados luego de la Guerra de Malvinas. La subasta de las dos medallas de Libby se llevará a cabo el próximo miércoles en la casa Dix Noonan Webb, ubicada en Londres.

El precio base de las condecoraciones fue fijado en 50 mil libras esterlinas, es decir cerca de 3,5 millones de pesos: además, también se incluyen réplicas en miniaturas y su insignia de submarinista.

El submarinista británico vendió en 1988 sus medallas a un coleccionista de condecoraciones llamado Len Matthews, que falleció recientemente y cuyos herederos decidieron poner a la venta las distintas piezas atesoradas.

El hundimiento del crucero ARA General Belgrano fue el único que se produjo de parte des submarino nuclear con torpedos convencionales en tiempos de guerra.

Luego del conflicto bélico en el Atlántico Sur, el Conqueror volvió a la Base Naval de Faslane, en Escocia, enarbolando la "Jolly Roger" -la bandera que usaban los piratas-, siguiendo una tradición que data de la Primera Guerra Mundial tras lograr el hundimiento de alguna nave enemiga: en este caso, en la insignia se habían reemplazado los clásicos huesos cruzados por dos torpedos.

Traductor

A.R.A SANTISIMA TRINIDAD

A.R.A SANTISIMA TRINIDAD

LA Salud de los VGM

SALUD DE LOS VETERANOS DE GUERRA DE MALVINAS: miradas, sentires y propuestas María Alejandra Silva 1. Introducción: El propósito del presente trabajo es realizar una indagación exploratoria desde el punto de vista de la esfera analítica concerniente a las políticas públicas, visualizando a través del mismo la problemática que presenta este sector social y las principales acciones que se tomaron (y las que se dejaron de tomar) con relación a él durante en estos 25 años transcurridos desde el conflicto en1982. La guerra constituye un hecho traumático para la sociedad en general. Es un suceso extraordinario que siempre deja secuelas, como indica la Organización Mundial de la Salud. Genera daños irreversibles, físicos y psíquicos y sociales, tanto en las personas que participan directamente como en el grupo familiar. De modo que la vida de estos jóvenes, tuvo un parangón en un antes y después de la guerra en la salud, en su inserción social y significó una carga emocional importante para quienes participaron en ella, la relación con su familiares, amigos, conocidos, dió un vuelco radical. Con la pérdida de la guerra, ya no se lo consideraban héroes, sino que eran vistos y condenados simbólicamente por la sociedad, dándoles la espalda y evitando hablar sobre este suceso. En ese sentido cabe rescatar las palabras de un soldado: “Imagínate que en cada uno de nosotros hubo 3 (tres) personas diferentes. Hubo un Eduardo antes de Malvinas, que fue otra persona durante la guerra, y hay un Eduardo que vuelve. ¡Yo no soy el mismo que era antes! “ (Eduardo, 2006) Sin embargo, pareciera que hasta el momento es difícil comprender que “La salud es un derecho humano y parte fundamental del derecho a la vida, así como un deber del Estado”, el cual ha sido negado a los protagonistas de dicha contienda. Esto ha sucedido en la guerra y en la posguerra, en el gobierno militar y en los sucesivos gobiernos democráticos. Incluso, esta violación del “derecho humano a la salud” la padecieron en la guerra y en la posguerra tanto los exsoldados conscriptos como los exsoldados que habían optado por una carrera militar. En ese mismo sentido, paradójicamente se suele hacer “memoria“ sobre la historia de vida de los que sufrieron la violación de los derechos humanos durante la ultima dictadura militar dejando al costado la historia de estos jóvenes que en su mayoría solo tenían 18 años de edad, cumpliendo el servicio militar obligatorio . En ese sentido cabe destacar las palabras de María Laura Guembe, quien junto al historiador Guillermo Lorenz publican el libro “Cruces: idas y vueltas de Malvinas”: Cuando un ex combatiente de Malvinas entra a un organismo de derechos humanos, no es un afectado mas por la dictadura: es un ex combatiente de Malvinas. Y es una diferencia abismal. Nos interesa trabajar Malvinas para encontrar la respuesta de ese abismo. Por que el terrorismo de Estado se piensa solo a partir de la ESMA” (sosa, 2007). Asimismo, las políticas “públicas” destinadas a este grupo social fueron en su generalidad insuficientes, siendo las políticas sociales las menos consideradas. Por el contrario, lo que predomina es un halo de retórica política que hizo y hace erupción en fechas patrias, como un tema de rigor. Por el contrario, los derechos conseguidos por los V.G. de Malvinas han sido fruto de su lucha, reclamo y trabajo con la comunidad, pero nunca han sido otorgados por la sola decisión de algún político de turno. No solo es la experiencia misma (la guerra) lo que le da una jerarquía distintiva a este grupo, sino el hecho que su reclamo y demanda hacia Estado tiene raíz en una exigencia que este último les hizo en el pasado: ir a una guerra para defender su soberanía (en este caso recuperarla). En palabras de Guber: ”La guerra constituye, en efecto, la donación máxima de un familiar y la expresión más evidente de la desigualdad implícita en esta reciprocidad supuestamente igualitaria entre Estado y sociedad” . Claro, este implícito genera responsabilidades del Estado hacia a aquellos a los que se pidió su sacrificio o, en su defecto, a sus allegados más próximos o principales afectados por las secuelas que quedaron por este “pedido” del Estado: “Pero el Estado debe compensar al ciudadano herido o a los parientes del muerto por haber tomado un hijo, un esposo o un padre de esa familia. Y si se trata de un herido, las Fuerzas Armadas tienen la obligación de garantizar tratamiento médico y psicológico por el tiempo que sea necesario” . Estas atenciones se vuelven un deber del Estado – cualquier sea el gobierno de turno que lo dirija – hacia a aquellos a quienes ordenó incursionar en una operación bélica (en el caso de los militares de profesión) o a los que impuso una “carga cívica” (en el caso de los conscriptos) (Vázquez y Silva, 2006. Se estima que alrededor de 191 millones de personas murieron en el Siglo XX como resultado de conflictos armados. Hoy la guerra sigue siendo una alternativa política como en 1982. En el mundo, en el año 2004, se gastaron en armas de guerra 1.040 millones de dólares según el Instituto Internacional de Investigaciones por la Paz de Suecia (SIPRI). Tan solo una rebaja del 1% sería suficiente para sentar frente a un pizarrón a todos los niños del mundo, señala Carlos Fuentes en el libro “En esto creo”. Lo criminal es que con el medio % del gasto en armamentos se podría resolver el problema alimentario de todo el mundo” concluye Ernesto Sábato en el libro “Antes del Fin”. Las guerras y conflictos destruyen familias, comunidades, naciones, culturas y ambiente. Los sobrevivientes pueden quedar incapacitados o estigmatizados de por vida. El daño psicológico producido por la guerra es incalculable. Dinero y recursos que podrían ser empleados en reforzar servicios de salud son desviados a la preparación para la guerra, promoviendo más adelante el aumento de costos del conflicto armado. El poder militar es muy a menudo usado para defender e incrementar las ventajas económicas y políticas de las naciones ricas. Un claro ejemplo es el rol del segundo conglomerado de empresas farmacéuticas y petroquímicas más grande del mundo (grupo IG Farben) durante la primera mitad del siglo XX en el ascenso de Hitler y en la segunda guerra mundial. En el Consejo de Crímenes de Guerra de Nuremberg de 1947 contra los directores del cartel IG Farben, algunos de ellos fueron declarados culpables y condenados por cometer crímenes contra la humanidad, como masacres, pillaje y otros delitos. El Consejo de Crímenes de Guerra de Nuremberg también desmanteló el cartel IG Farben, que se disolvió en las empresas Hoechst, Bayer y BASF. (Matías Rath, 2003) Este hecho se sostiene a lo largo de todo el siglo XX, pues la industria farmacéutica identifica deliberadamente el cuerpo humano como su ámbito de mercado con el objetivo de generar más riquezas. Pero como esta industria está siendo desenmascarada como un negocio fraudulento organizado, necesita de la escalada de la crisis internacional, una serie de conflictos militares que causarían deliberadamente el uso de armas de destrucción masiva y el desencadenamiento de una guerra mundial. Sólo entonces se podía dar una situación psicológica mundial que permitiera el abandono de los derechos civiles, la aprobación de leyes marciales y la aplicación mundial de leyes proteccionistas, de forma que los acusados pudieran continuar su «negocio con las enfermedades» y otros delitos. De este modo, no fue ninguna sorpresa que las dos naciones líderes en la exportación de productos farmacéuticos, los Estados Unidos de América y Gran Bretaña, encabezaran la actual crisis internacional e instigaran la guerra contra Irak. Con la elección de George Bush, el grupo de inversión Rockefeller conseguía el acceso directo a la Casa Blanca y el Pentágono, así como a las decisiones políticas allí adoptadas. Una influencia similar ejerció el grupo Rothschild sobre el gobierno de Tony Blair en Gran Bretaña. (Ibídem) También hay otra industria que progresa a causa de las guerras: la de las prótesis. Esto lo señala Dennis Clarke traumatólogo del centro médico militar Walter Reed, en Washington D.C. El dispositivo comúnmente más necesitado por los veteranos de Irak es el brazo bioeléctrico, cuyo precio está entre los 25.000 dólares y los 35.000 (según el Dr. Kaiser). La rodilla microprocesador C-Leg cuesta 50.000 dólares, con costes adicionales de componentes. Tecnologías caras incluso cuando estas cifras dejan de incluir los costes de otros cuidados médicos de los veteranos, como la cirugía, medicación, recetas médicas y terapia física. La guerra prácticamente crea un arquetipo de "supersoldado" con miembros biónicos y un gusto vengativo por el combate que corroe sus venas. La focalización en el servicio activo inhibe el considerar otras alternativas, salvar dinero y vidas, lejos de esta guerra. La creación del guerrero herido invencible sirve de propaganda para la maquinaria de guerra. (Klatzker, 2006). En Argentina la apelación a la guerra en 1982 también fue parte de una propaganda que pretendía mostrar a los militares como “guerreros invencibles”, capaces de enfrentarse a una potencia del primer mundo, al tiempo que se legitimaban en el gobierno nacional en momentos en que se estaba manifestando la oposición política al régimen (luego del levantamiento de la veda política en 1981 y la marcha opositora del 30 de marzo de 1982). Esto es confirmado por una publicación: la revista porteña “La Semana”. Se refiere a la nota del periodista norteamericano Jack Anderson basada en valiosa documentación secreta de la CIA y el Pentágono. Allí Anderson indica que la Junta Militar adopta la decisión final de atacar por las cinco razones siguientes: • Desviar las criticas internas contra la Junta Militar y la atención publica. • Echar las bases para un reclamo de los depósitos petroleros que se creía existentes cerca de las islas • Autentico deseo de Galtieri de reclamar las Malvinas para los argentinos • Temor del debate que podría iniciarse sobre la desaparición de miles de argentinos si alguna vez llegaba un gobierno civil. • Si las Malvinas hubieran caído fácilmente sin una reacción británica, Galtieri tenia la intención de actuar en relación con el problema del Beagle. El interés por prometedores indicios de existencia de petróleo en las cuencas oceánicas submarinas próximas a las islas Malvinas provino de diversas fuentes como: empresas transnacionales inglesas y el ente petrolero argentino, Yacimientos Petrolíferos fiscales (Ej. Banco Burwood). Esta información surge del “Informe Griffiths” solicitado por el gobierno ingles y presentado en 1975 al Foreign Office en forma reservada. Los datos del informe se basaban en los estudios gravimétricos realizados por los barcos oceanográficos "Shackleton" y "Endurance" durante el periodo 1971-1974, que ya habían provocado una dura reacción del gobierno argentino del momento.(Moneta, 1984). Un párrafo aparte merece el tema del interés militar por las Malvinas, según consta en varios escritos. En primer termino, Martín Berger asegura en el libro “El rescate de las Malvinas” que la reconquista de las islas era un anhelo de muchos años antes de 1982, de modo que incluso los gobiernos tenían un plan operativo que se fue actualizando diariamente desde 1980. En segundo lugar, Cardoso, Kirschbaum y Van Der Kooy aseveran algo similar a Berger aunque difiere en las fechas. Ellos afirman que Anaya tenía un plan para recuperar las islas Malvinas desde 1977 cuando comandaba la Flota de Mar encargado por el comandante E. Massera por si en un momento el ejercito tomara el poder, el cual fue cajoneado . Este fue desempolvado por los jefes de la Aviación Naval, Carlos García Boll, de la Flota, Gualter Allara, y de la Infantería de Marina, Carlos Busser, en 1982 luego de ser convocados por Lombardo (previa orden de Anaya). Estos periodistas señalan que Anaya tenia una idea atesorada durante mucho tiempo: un operativo para recuperar las islas Picton, Lennox y Nueva en poder de Chile que se vio frustrado por la oportuna mediación de la iglesia católica, a través del Papa Juan Pablo II. Hasta el momento, la mayoría de los escritos sobre Malvinas hacen referencia a: los recursos naturales, los hechos histórico-políticos, el escenario internacional y los intereses militares. Pero muy pocos se refieren a lo vivido por estos excombatientes: la salud, el impacto en la familia, la reinserción laboral y social. Con respecto a los veteranos de guerra argentinos, más allá de que no contaron con una asistencia psicológica e incluso médica en la guerra y en la posguerra, se produjo en torno a ellos un vacío social, como así también un proceso de desmalvinización por parte de las autoridades. La secuela derivada de un evento traumático como la guerra varia según sea la estructura psíquica del sujeto, la historia de vida previa familiar y social, los elementos subjetivos y objetivos con que contara para su elaboración (los recursos con que cuente a nivel familiar, económico como en las estrategias de vida propias de un grupo social o clase social) de un tiempo y lugar determinado. No es lo mismo vivir y trabajar en la capital federal que hacerlo en la ciudad de Quitilipi (Chaco). Hay algunos en los que se observa mas la secuela de la guerra que en otros. El problema de salud no es el mismo para todos los V.G. Cabe indicar que: “Trauma es una agresión recibida desde afuera que por su intensidad le es imposible al sujeto asimilarla utilizando los mecanismos defensivos apropiados, la guerra es, indudablemente un hecho traumático. Siempre implica consecuencias en la trama psíquica del sujeto que influirán en su vida posterior”. La posibilidad de superar sus consecuencias varían. En Israel los estudios demuestran que son diferentes los efectos sufridos por los participantes de cada una de las guerras que han debido vivir. ( Benyakar) Es común encontrar bibliografía sobre el SPT en los V.G., en su mayoría de origen anglosajón. Cabe señalar que el SPT implica definir un agente etiológico que se encuentra fuera de la persona (el evento traumático) en contra de un déficit inherente a ella (neurosis traumática). Para entender el concepto de PTSD se debe partir del concepto de trauma. El evento traumático fue considerado como un estresor catastrófico que se encuentra fuera del rango de la experiencia humana común (Friedman, 1997). Sin embargo no es lo único que le sucede a esta población, porque la salud no Salud no es igual a “Medicina”, Salud no es igual a “Atención Médica”, Salud no es igual a “acceder a medicamentos”. La salud está determinada principalmente por las condiciones sociales de los sujetos. Es decir, su participación en los medios de producción, sus recursos simbólicos y materiales, sus relaciones familiares y sociales, su historia y costumbres. La salud y la enfermedad son resultado de procesos sociales macro, que producen distintas modificaciones de acuerdo a las características socioculturales, educacionales y económicas de los pueblos. Asimismo esta íntimamente relacionado con el papel de los gobiernos y la sociedad civil que hasta el día de hoy los margina en lo laboral y en la salud, en lo educativo y cultural. De modo que el perfil de salud-enfermedad que posee una población, en este caso, los V.G. Malvinas es el resultado de un proceso político-militar que a los 18 años lo lleva a una guerra, pero también se construye como resultado de las políticas de trabajo, vivienda, educación y salud y de los procesos sociales de los sucesivos gobiernos democráticos. Se observa que a pesar de haber estado poco tiempo en un conflicto bélico (74 días), son muchas las consecuencias físicas y psíquicas en los ex soldados (e incluso en quienes estaban en tierra esperando). Expuestos a hambre u frío (86%), bombardeos, agua (72%), a explosivos (64%), esfuerzos físicos (66%), ruidos (81%), a riesgo de muerte (84%). Por lo tanto, para modificar las condiciones de salud y este perfil de morbi-mortalidad, deben realizarse cambios sociales a nivel de los procesos sociales y políticos antes mencionados. A los fines analíticos este escrito se encuentra divido en los siguientes tópicos: un poco de historia en la guerra química y biológica, el derecho a la salud en la guerra de Malvinas, el derecho a la salud en la posguerra, las secuelas en salud y el impacto en la familia; los logros a partir de las luchas de los mismos veteranos de guerra y las políticas de salud. 2. Un poco de historia: los daños a la salud en la guerra química y biológica. Es difícil hacer un recorte histórico y comenzar a debatir sobre los riesgos a la salud derivados de la guerra, pues la historia de la humanidad esta inundada de conflictos sangrientos. Hasta principio del siglo XVII, hasta la guerra de los Treinta Años, a grandes rasgos, la disciplina militar no existía. Lo que había era un pasaje constante del vagabundeo al ejercito (reclutada durante un tiempo, se aseguraba la comida-saqueo- y el alojamiento). A mitad del siglo XVII la disciplina militar comienza a ser la confiscación general del cuerpo, del tiempo, de la vida, ya no es una sustracción de la actividad del individuo, es una ocupación de su cuerpo, su vida y su tiempo. Desde el siglo XVIII necesita el ejercicio corporal, que es un adiestramiento del cuerpo, de la habilidad, la marcha, la resistencia, los movimientos elementales. Sin embargo, en este caso solo se hace una referencia escueta a los años que van de la 1ra guerra hasta la actualidad. Un organismo reconocido en salud a nivel mundial es el CDC (Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades) posee numeroso material sobre las armas químicas y biológicas utilizadas en varios conflictos armados. En la Primera Guerra mundial se refiere a lo que ha envenenado a las personas y ha sido causado por la exposición a un agente vesicante o a un agente que causa ampollas. Entre los vesicantes se incluyen mostaza destilada (HD), gas mostaza (H), lewisita, mostaza-lewisita, mostaza T, mostaza nitrogenada, oxima de fosgeno, mostaza sesqui y mostaza azufrada. Los vesicantes son compuestos químicos altamente reactivos que se unen a proteínas, ADN y otros componentes celulares causando cambios celulares inmediatamente después de la exposición. Según el tipo de vesicante al cual se ha visto expuesta la persona, los efectos clínicos pueden presentarse inmediatamente (como ocurre con la oxima de fosgeno o la lewisita) o pueden demorarse en aparecer de 2 a 24 horas (como ocurre con las mostazas). Después de la exposición, los efectos clínicos más comúnmente encontrados incluyen efectos en la piel (eritema y ampollas), respiratorios (faringitis, tos, disnea), oculares (conjuntivitis y quemaduras) y gastrointestinales (náusea y vómito). Las formas más probables de exposición son la inhalación, el contacto con la piel y el contacto con los ojos. En la Segunda Guerra Mundial, los alemanes utilizan cianuro, cuya denominación militar es AN (para el cianuro de hidrógeno) y CK (para el cloruro de cianógeno). Bajo el nombre Zyklon B, se utilizó como agente genocida por los alemanes durante la Segunda Guerra Mundial, siendo la forma de exposición: al respirar el aire, beber del agua, comer los alimentos o tocar la tierra que contiene cianuro. Cabe indicar que El cianuro evita que las células del cuerpo reciban oxígeno. Cuando esto ocurre, las células mueren. Es más dañino al corazón y al cerebro que a otros órganos El CDC señala que también haya sido utilizado junto con otros agentes químicos contra los habitantes de la ciudad kurda de Halabja, al noreste de Irak, durante la guerra Irán-Irak en la década de 1980. Existen dos productos que fueron elaborados por Alemania como agroquímicos y que luego se usan en la guerra. Uno es el pesticida sarín desarrollado en 1938 y otro es el insecticida somán creado en 1944. El sarín fue empleado en la guerra Irán- Irak e 1980 y en dos ataques terroristas en Japón en 1994 y 1995. Es un agente nervioso, es uno de los agentes químicos de guerra más tóxicos y de más rápido efecto que se conocen. Son mucho más potentes que los pesticidas organofosforados. A diferencia de algunos pesticidas organofosforados, los agentes nerviosos no han sido asociados con problemas neurológicos que duren más de 1 a 2 semanas después de la exposición. Por otro lado, el somán también se conoce como "GD". Si se produce la liberación del somán en el aire, las personas pueden estar expuestas por medio del contacto con la piel, el contacto con los ojos o por la inhalación (respiración) de los vapores. El somán se disuelve fácilmente en agua, de forma que puede ser utilizado para envenenar el agua. Si se produce la liberación del somán en el agua, las personas pueden estar expuestas al tomar del agua contaminada o cuando la piel entra en contacto con el agua. Se descompone lentamente en el cuerpo, lo que significa que las exposiciones repetidas al somán o a otros agentes nerviosos pueden tener un efecto acumulativo (es decir, que se acumulan en el cuerpo). Las personas que han estado expuestas en forma leve o moderada al sarín o el somán usualmente se recuperan completamente. Las personas que han estado severamente expuestas tienen pocas probabilidades de sobrevivir. Por ultimo hay otros dos productos a los que hace alusión el CDC: el VX y el DU (uranio empobrecido). El VX fue desarrollado originalmente en el Reino Unido a principios de 1950 y también estuvo presente en la guerra de Irak-Irán de 1980. Es el más potente de todos los agentes nerviosos, y comparado con el agente nervioso sarín (también conocido como GB), el VX es mucho más tóxico si es absorbido por la piel y algo más tóxico si es inhalado. Bajo condiciones climáticas normales, el VX puede durar días en los objetos con los que ha entrado en contacto. Bajo condiciones muy frías, el VX puede durar meses. Debido a que se evapora tan lentamente, el VX puede ser tanto una amenaza a largo plazo como a corto plazo. Por lo tanto, las superficies contaminadas con el VX deben ser consideradas como un peligro a largo plazo. Antes de pasar a la guerra de los Balcanes, donde se utiliza uranio empobrecido, es preciso detenerse en la famosa guerra del Golfo persa. Finalizada esta contienda, se escucha hablar del síndrome de la guerra del Golfo, que incluye sintamos como: fatiga, dolor en el sistema músculo esquelético, problemas cognoscitivos, erupción de la piel y diarrea. Los escritos aluden que los factores que lo producen son varios: armas químicas, especialmente el gas neurotóxico, el bromuro de pyridostigmine (píldora preventiva contra el gas somán almacendo en cantidad por Irak), factores psicológicos como el desorden de estrés post-traumático. Cabe indicar que los veteranos con el síndrome de la Guerra del Golfo tienen mayores índices de enfermedades psiquiátricas acompañantes que en otras contiendas. También se suman otros agentes químicos, tales como el humo proveniente de los incendios de las refinerías de petróleo, pesticidas organofosforados, uranio agotado o la exposición a disolventes o líquidos corrosivos durante los procesos de reparación y mantenimiento. Sin embargo, el gobierno de EUA niega el daño a la salud ocasionado en dicho momento. Esto sucede durante mas de 5 (cinco) años, hasta que se difunde una investigación de 20 meses, conducida por el congreso. Philip Shenon en 1997 afirma que en dicho informe algunos científicos creen que las armas químicas iraquíes y otros los venenos lanzados en el campo de batalla son responsables de muchos de los problemas de salud, que incluyen típicamente problemas digestivos crónicos, pérdida de la memoria y trastornos neurológicos, mientras otros investigadores creen que la tensión del combate es más probable ser la causa. Después de más de cinco años de negaciones, el departamento de la defensa reconoció que 100.000 americanos fueron expuestos a las dosis bajas del sarín del gas de nervio lanzado en la demolición de un depósito iraquí de la munición en marcha de 1991, poco después la guerra. En el informe se habla del agua potable contaminada, agua y ropa de la ducha, los parásitos, y bromuro del pyridostigmine y otras drogas distribuidas extensamente para proteger contra agentes de la guerra química." Pero la investigación reciente sugiere que la droga pueda causar problemas de salud serios si esté tomada cuando el cuerpo está experimentando la tensión, por ejemplo en batalla. Asimismo señala que el teatro de la guerra del Golfo no era justo una zona de la guerra; era un pozo negro de sustancias tóxicas. Esto implica que las armas que los EUA utilizan contra sus enemigos, tienen efectos negativos en la salud de sus mismos soldados. Por ultimo el CDC se refiere al uso de uranio empobrecido en la guerra de los Balcanes, a través de proyectiles utilizados por la Fuerza Aérea de algunos países de la OTAN. (USA y Gran Bretaña) durante los bombardeos que se llevaron a cabo en BiH (Operación Blue Sword, 1995) y en Kosovo (Operación Allied Force, 1999).Este tipo de munición fue empleado fundamentalmente contra los carros de combate y vehículos blindados del Ejército Federal Yugoslavo. Los riesgos para el personal surgen cuando un proyectil perforante DU impacta sobre la coraza de su objetivo, parte del DU se quema durante la explosión convirtiéndose en un polvo muy fino que queda temporalmente en suspensión. El uranio empobrecido es un metal pesado que podría definirse como un elemento residual procedente del uranio natural. Con los datos que aportan las investigaciones realizadas hasta el momento podríamos afirmar que en principio el verdadero riesgo del DU. Consiste en acercarse, curiosear y tocar carros de combate u otros objetivos que hayan sido alcanzados por proyectiles DU. Este riesgo es máximo si el impacto es reciente y disminuye en función del tiempo transcurrido ya que el polvo se va dispersando y la radioactividad va haciéndose más débil. Cabe señalar que existen numerosas presiones sobre aquellos que investigan los daños a la salud provenientes de la guerra. Uno es el caso del estudio sobre los efectos del uso de uranio hecho en el 2001. El estudio de Baverstock, uno de los tres científicos en radiaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) que lo ha desarrollado, destaca que el clima árido de Irak provocaría que partículas minúsculas de uranio empobrecido se extendieran con la ayuda del viento y fueran inhaladas por la población civil durante los próximos años. Advertía que una vez dentro del cuerpo su radiación y toxicidad desencadenarían el crecimiento de tumores malignos. El estudio sugiere que el profundo nivel de radiación del uranio empobrecido podría dañar las células adyacentes a las que habían sido irradiadas directamente, un fenómeno conocido como "el efecto espectador". Pero la OMS, que tenía como su asesor más destacado en radiación al Dr. Baverstock, ha bloqueado su publicación. Baverstock afirma que el estudio se retiró de forma deliberada aunque la OMS lo niega, y cree que si el estudio se hubiera publicado cuando lo completó en el año 2001 habría habido más presión sobre EEUU y Gran Bretaña para limitar el uso de armas con uranio empobrecido en la guerra de Irak. Además sospecha que dicho organismo estaba sufriendo presiones por parte de un organismo más poderoso y pro-nuclear de Naciones Unidas (NNUU), la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA). La angustia de Baverstock ante los efectos del uranio empobrecido sobre la salud en Irak es compartida por Pekka Haavisto, el presidente de la Unidad de Asesoramiento Post-conflictos del Programa Medioambiental de NNUU en Ginebra: "Ciertamente, hay inquietud en Irak, no hay ninguna duda sobre eso". (Edwards, 2004) Luego de haber hecho un recorrido sobre las distintas armas químicas y biológicas surgen numerosas dudas sobre la guerra de Malvinas de 1982. Sin embargo, ni el CDC ni ningún otro organismo ha difundido informes médicos que den cuenta de aquellas utilizadas en dicha contienda- si es que las hubo- y de sus posibles daños a la salud, como agente cancerígeno a largo plazo. En ese sentido, cabe destacar que generalmente el cáncer aparece luego de mas de 20 o 25 años de haber estado expuesto a un agente causal. Esto nos daría un indicio sobre la causalidad de la morbi-mortalidad por cáncer que existe en los V.G. Sin embargo hasta el momento existen datos sobre el tema que se encuentran diseminados y “ocultos” a nivel oficial, pero que trascienden en otros espacios de trabajo. Por un lado, el dirigente de los V.G. de Rosario afirma en el Ateneo del Museo de Ciencias Naturales “Ameghino” de la ciudad de Sta. Fe el 1 de diciembre de 2006: “Hay hijos de excombatientes que nacieron sin músculo en las extremidades inferiores y pertenecen al Ara General Belgrano, porque para poner una bomba hay que poner fósforo que es cancerígeno, porque sino la bomba explota afuera, no explota adentro. Si bien todos viven en distintas provincias de Argentina, el 2do o el 3er hijo no tiene músculos en las extremidades inferiores. Y lo atienden en el Hospital Garrahan de Buenos Aires (Rada, 2006). Por otro lado, una publicación reciente indica que en los casos atendidos por la Unidad de Gestión Local (UGL) 10 de PAMI, ubicada en Lanús que hubo casos de malformaciones congénitas como ausencia de órganos y malformaciones óseas. En ese sentido, Iglesias tiene una hipótesis sorprendente: “Hay indicios que nos hacen pensar que durante la guerra, y en determinados lugares de Malvinas, se utilizaron armas químicas. Por ejemplo, en autopsias y operaciones a ex combatientes se encontraron en el organismo elementos como el fósforo. Eso no puede estar en el cuerpo si no se estuvo expuesto. Un ejemplo de eso se da en muchos de los que estuvieron en Monte Langdon”. Ese sería el origen de las patologías congénitas en los hijos (Martínez, Ruhl, 2007). Claro que esta poca transparencia en la información sobre las secuelas en salud que ha dejado la guerra, también se observa en la causa de la mortalidad en Malvinas. Como afirman los coroneles médicos Ceballos y Buroni en varias ocasiones, no se ha podido determinar las causas de la mortalidad por la falta de datos precisos, ya que no hubo personal especializado en la recopilación y análisis de los datos. Sin embargo hay una publicación inglesa de 1987 que habla del empleo de bombas de racimo contra Puerto Argentino y el uso de municiones de fósforo. En ambos casos por fuerzas británicas y contradiciendo netamente el principio de proporcionalidad.(Bluth, 1987) A continuación se hace referencia al derecho a la salud en la guerra de Malvinas en 1982. 3. El derecho a la salud en la guerra de Malvinas: muchos desafíos y pocas respuestas La cobertura medica y la organización sanitaria ya había sido una falencia a la hora de planificar la guerra. Existe documentación que indica la falta de previsión medico-sanitaria durante la misma guerra de 1982. Por un lado, en el marco del 10° aniversario de la guerra de Malvinas, los tenientes coroneles médicos Enrique Mariano Ceballos y José Raúl Buroni publicaron un libro denominado La medicina en la guerra de Malvinas, que fue editado por el Círculo Militar. Por otro lado, el Informe de la Comisión Rattenbach establece en su capítulo III que: “...el procedimiento adoptado por la Junta Militar para preparar a la Nación para una guerra contradijo las más elementales normas de planificación vigente en las Fuerzas Armadas y en el sistema nacional de planeamiento” (Comisión Rattenbach, 2000). Los doctores Enrique Mariano Ceballos y José Raúl Buroni señalan en las conclusiones “este análisis critico ha costado gran sacrificio y dolor para vencer la resistencia de los que no quieren escuchar, en contraposición a ello hemos observado que el enemigo realizó en diciembre del mismo año de la guerra un simposio en que evaluó aciertos y errores.” Los autores no solo describen los sitios donde se desarrolla el conflicto y las armas y equipos de combate utilizados, sino que le suman la situación táctica que coloca a la Argentina en una situación desigual frente a Gran Bretaña, y los aspectos geográficos del clima y el suelo que juegan en contra de dicha situación. Luego indican la doctrina de la sanidad, cada uno de los problemas de logística y las lecciones que ha dejado la guerra. Dentro de los problemas de logística sanitaria cabe señalar los 5(cinco) aspectos más importantes: En primer termino, luego de finalizada y consolidada la recuperación de las islas el comandante terrestre contaba con 4.000 efectivos y no disponía de atención médica hospitalaria, por lo que día 5 de abril le ordena al Director del Hospital Militar Comodoro Rivadavia (a 1.000 Km. De la isla) trasladar todo el personal y el material a la isla. Un elemento exclusivamente de guarnición se transformó en la instalación de sanidad de campaña improvisada mas importante en la zona de combate: el Hospital Militar de Puerto Argentino. Este se ubico a partir del 10 de abril en un edificio de dicha ciudad, comenzando a funcionar el 12 de abril, estando completo su personal al día 3 de junio. En ese momento constaba de 122 efectivos: 45 médicos, 4 bioquímicas, 2 farmacéuticos, 26 enfermeros y 25 soldados. Esta conformación es ineficiente, pues faltaban instrumentistas que ayuden a los cirujanos y psiquiatras en el frente. En segundo lugar, existían puestos de socorro limitados en su accionar en la isla Gran Malvinas. El de Bahía Fox carecía de capacidad quirúrgica y el de Puerto Howard disponía de una muy limitada capacidad. Ambos quedan aislados el 21 de mayo cuando se produce el desembarco ingles en San Carlos. De allí que el 40 % de la cirugía realizada por los británicos fue efectuada en soldados argentinos . En tercer lugar, recién a partir del 1 de junio se pudo disponer en la zona de combate de 2 buques hospitales denunciados e identificados según las normas de la convención de Ginebra del 12 de agosto de 1949. Eran los buques de la Armada “Bahía Paraíso” y “Comandante Irizar”. Se presentaron numerosas dificultades y dudas en el montaje y organización de los mismos porque la armada no-tenia experiencia . En cuarto lugar, la cadena de evacuación sufrió serias dificultades porque: a) los heridos debían ser transportados a pie a veces durante vario Km, desde las elevaciones, por la dificultad de llegada de vehículos; b) la imposibilidad de vehículos terrestres por la falta de caminos y la detección de los mismos por las tropas enemigas, c) la mayor parte de las bajas fueron nocturnas en virtud de la hora en que se producían las acciones, d) la geografía impuso la instalación de los puestos de socorro lejos del frente, e) el difícil empleo de helicópteros por el escaso numero disponibles, la falta de visores nocturnos y la perdida de la superioridad aérea. Cabe resaltar que la evacuación de los heridos del combate Darwin- Goose Green no pudo llevarse a cabo, y todos ellos fueron atendidos por los británicos en el Hospital de Campaña de Bahía Ajax. El retardo de la evacuación es fundamental para evitar la mortalidad, pues existe “el periodo de oro”, que ocurre en las primeras dos horas debido a hematomas subdurales o extradurales, hemoneumotorax, ruptura del bazo o hígado, fractura de fémur o lesiones múltiples. En el caso de Malvinas, generalmente el herido de primera línea demoraba un promedio mayor a las seis horas para acceder al tratamiento quirúrgico. Por ultimo, el rescate y evacuación del crucero Ara General Belgrano que es hundido el 2 de mayo fuera de la zona de exclusión tuvo serios problemas que impactaron en la vida y la salud de los V.G. Los náufragos debieron permanecer entre 40 hs y 44 hs. en las balsas, con temperaturas del agua entre los 2 y 3 grados C, con un viento de entre 90 a 108 Km por hora, con el estado del mar con olas de hasta 6 metros y una sensación térmica de entre 7 y 10 grados C bajo cero. Personal de la Armada emprendió una investigación a los efectos de determinar los factores que influyeron en la sobrevivencia del personal del crucero hundido. Las conclusiones más importantes fueron: los inconvenientes más numerosos fueron los originados por el frío y luego el estado anímico, y los problemas de medios más importantes surgieron por defecto en los cierres, las pinchaduras y roturas de balsas, fallas en los botellones de inflado, falta del botiquín sanitario (elementos de curación, analgésicos, y comprimidos antimareos), falta de vengalas y falta de elementos de comunicación. Se observaron lesiones producidas por el frío en el 16% de los sobrevivientes, siendo que el 20% de ellos carecía de salvavidas. El 19% tenia dolores relacionados con heridas o decúbitos, otros tenían reacciones depresivas y alteraciones del sueño . En el libro de los coroneles médicos se encuentran datos interesantes que a continuación se detallan: Cuadro Nº 1 Mortalidad por 1.000 efectivos/año durante los conflictos modernos. 2da Guerra (americanos) Corea (americanos) Vietnam (americanos) Malvinas (argentinos) 52 43 18 151 Fuente: Ceballos y Buroni, (1992) sobre la base de datos oficiales de Argentina y datos de la Segunda Guerra, Corea y Vietnam tomados de Carey. En este cuadro se observa que la mayor tasa de mortalidad es la de la guerra de Malvinas, indicando que hubo una altísima densidad de fuego, siendo que la longitud del conflicto fue solo de 74 días (con 33 días de combate) Cabe aclarar que Ceballos y Buroni indican que es una de las pocas cifras que realmente permiten hacer una comparación entre distintos conflictos, pues depende de la densidad del fuego, y secundariamente de la calidad de atención medica. Incluso indican al final del libro que no se ha podido determinar las causas de la mortalidad por la falta de datos precisos, ya que no hubo personal especializado en la recopilación y análisis de los datos. Durante la existencia del Hospital Militar de Puerto Argentino, del 12 de abril al 15 de junio, se internaron 1990 pacientes, teniendo relación con el combate solo 534 casos (el 26,83%). A continuación se detallan las afecciones diagnosticadas. Cuadro Nª 2.Patologías internadas en el Hospital Militar de Puerto Argentino discriminadas según su relación con el combate AFECCIONES RELACIONADAS CON EL COMBATE N % Heridos 361 18,14 Pie de trinchera 173 8,69 AFECCIONES NO RELACIONADAS CON EL COMBATE 73,27 Gastroenteritis 156 Infecciones de la piel 107 Lumbociatalgias 60 Neumopatías 56 Síndromes gripales 45 Artralgias 44 Anginas 43 Micosis de piel 42 Eritema pernio 40 Quemaduras 34 Otitis media supurada 24 Síndrome stres-postraumático 21 Infecciones urinarias 19 Desnutrición 14 Uñas encarnadas infectadas 13 Hepatitis epidémicas 10 Apendicitis aguda 5 Otras infecciones 723 Total 1990 Fuente: Ceballos y Buroni, (1992) sobre la base de datos oficiales del Hospital Militar de Puerto Argentino. De aquí se desprenden las patologías psico-somáticas relacionadas al sufrimiento y el stress (gastroenteritis y apendicitis aguda), sumada a las vinculadas al sobreesfuerzo de la carga y descarga, la mala postura, el hecho de cavar pozos y/o sepulturas (lumbociatalgias), mas las propias del frío y la humedad, las psicológicas y la desnutrición. Un hecho a destacar es “la enfermedad desnutrición, llamada también edema de hambre o distrofia por falta de prótidos y grasas se produjo como consecuencia de una alimentación hidrocarbonada deficiente en calorías”. Para el caso del “pie de trinchera”, señalan que la desnutrición es un factor predisponente principalmente en la Isla Gran Malvinas, donde se registraron 3(tres) casos de fallecimiento por esta causa. En cuanto a los datos de los 361 heridos en combate, cabe indicar que el 70% de los mismos lo fueron por proyectiles de baja velocidad correspondientes a esquirlas de munición de artillería y de bombardeo aéreo, debido a las características de esta guerra en que predominaron los fuegos aéreos y navales. A continuación se detallan los mismos: Cuadro Nª 3: Heridos de armas de guerra atendidos en el Hospital Militar de Puerto Argentino. Rango Esquirlas N Bala N Expl. N Total N % Oficiales 15 3 - 18 5,0 Suboficiales 57 12 5 74 20,5 Soldados 184 68 17 269 74,5 Total 256 83 22 361 100.0 Fuente: Ceballos y Buroni, (1992) en base a datos oficiales de Argentina. En este cuadro se observa que fueron afectados de manera diferente los soldados y los oficiales, siendo los primeros los más vulnerables. Otro aspecto importante señalado en el estudio publicado por los coroneles médicos Ceballos y Buroni es la respuesta psicológica a la agresión bélica. En ese sentido cabe destacar que, como afirman en dicho escrito: “La diversidad de agresiones que se sufren durante el combate impone un desgaste psíquico y físico tan grande, que cualquiera, por más racional que sea el curso de su pensamiento y su fortaleza psíquica, puede ser vulnerable y susceptible de proceder con conductas desorganizadas y trastornos emocionales. (López Ortiz, 1986)” No obstante, cabe señalar que no todos se ven afectados de la misma forma porque el soldado concurre al combate con el aporte de todo lo que tiene de persona: su educación, sus creencias religiosas, su fortaleza o debilidad física, su voluntad, sus temores, sus amores y sus planes de futuro. Todo esto puede permitirle o frenar la elaboración de la agresión. Las respuestas anímicas observadas en Malvinas pueden agruparse en: reacciones de huida, trastornos psíquicos por desnutrición, despersonalización y pánico. Dentro de las reacciones de huida se observan las lesiones auto infligidas, las consultas medicas de males insignificantes (dispepsias, prótesis dentales dolorosas, etc.), el robo de tarjeta de evacuación. En otros casos eran crisis catatónicas, mutismo o crisis de llanto. En Malvinas, al igual que en la Primera y Segunda guerras Mundiales, se ven las consecuencias orgánicas y psíquicas de la desnutrición. Lo más notable es la letargia mental y psíquico, caracterizada por el sueño profundo y fatiga psíquica y mental, perdida del poder de concentración y perdida de memoria de los sucesos recientes. Respecto a la despersonalización se observaron en las inmediaciones de Puerto Argentino, soldados presa de una especie de trance, semejante a una "fuga" epiléptica, que concurrían a revolver recipientes para residuos y comer lo que allí encontraban, con desubicación en el tiempo y en el espacio, que se marchaban a la deriva por el campo, y con una posterior perdida de memoria de lo que había sucedido, a los que el resto de los soldados llamaban “los mutantes”. Otra reacción fue el ataque de pánico. El Pánico es el miedo excesivo que produce reacciones descontroladas en las áreas del pensar y actuar. No se presta oídos al jefe y cada uno cuida de sí mismo sin miramiento por los otros, el grupo se desintegra. Cuando se los detecto fueron aislados y evacuados porque sucede una reacción en cadena, como fue descripto en otras guerras. Sin embargo, durante los días del combate en Puerto Argentino se observaron numerosos casos de pánico, esta vez contagiosos, que se evidenciaron como: huida despavorida, colocación en posición fetal y cubiertos totalmente por ropa, estado e inmovilidad durante horas, etc. En el documentos se indica que lamentablemente no se contó con personal instrumentista (que ayudaran en las cirugías), ni con psiquiatras en el frente, como ya se acostumbraba en otras contiendas. Dicho documento histórico constituye una antesala de lo que sería la red de contención médico-psicológica en el retorno al continente y la posguerra, como se observa en el tópico siguiente. 4. El derecho a la salud en la posguerra: ¿una meta difícil de lograr? Cabe recordar que en el estudio histórico y retrospectivo de las secuelas en salud en la guerra de Secesión Americana, se constata que quienes han presenciado un mayor numero de muertes de compañeros fue asociado con signos de enfermedad cardiaca y gastrointestinal y de trastornos nerviosos. Otro factor que aumento las posibilidades de padecer algunas de estas enfermedades fue la edad del combatiente. Los soldados jóvenes (menores de 18 años) comparado con los mayores (de mas de 30 años) mostraron un riesgo mayor de muerte, un 52% más. Además estos chicos tenían un 93% mas de probabilidad de sufrir una alteración nerviosa junto a otras patologías físicas. (López, 2006). Hasta el momento en Argentina faltan datos de este tipo, que nos permitan asociar edad y tipo de riesgos según el lugar de combate en Malvinas. Cabe señalar que los veteranos de guerra argentinos, más allá de que no contaron con una asistencia psicológica e incluso médica, han padecido un enorme vacío social, como así también un proceso de desmalvinización política deliberadamente orquestado. Este concepto desmalvinización fue acuñado por el politólogo francés Alain Rouquieu y fue utilizado en diferentes simposios desde junio de 1982. El fenómeno de la “desmalvinización” fue pensado y dirigido por la dictadura, pero no fue revertida en democracia. Comenzó con la visión de un conflicto bélico, como la guerra, despojado de sus principales actores, silenciando a los soldados apenas volvieron al continente. De esa forma los soldados se convirtieron en víctimas de la dictadura, de la guerra y del silencio, porque descargaron en ellos las culpas de la conducción política y militar que llevaron a la derrota. En ese proceso intencional sostenido en el tiempo, la salud ha sido una de los temas mas afectados, como a continuación se detalla Se observa que a pesar de haber estado poco tiempo en un conflicto bélico (74 días), son muchas las consecuencias físicas y psíquicas en los ex soldados. No hay que olvidar que estuvieron expuestos a hambre o frío (86%), bombardeos, agua (72%), a explosivos (64%), esfuerzos físicos (66%), ruidos (81%), a riesgo de muerte (84%). Por lo tanto, para modificar las condiciones de salud y este perfil de morbi-mortalidad, deben realizarse cambios sociales (políticas para favorecer el aumento de puestos de trabajo con salario digno, posibilidad de ingreso y buena calidad en los niveles educativos y servicios de salud, ejercicio de la ciudadanía con equidad y responsabilidad). De modo que la actividad de la salud publica no puede ser eficaz, y en algunos ocasiones, imposible de conseguir, a menos que se trate de influir en esas condiciones. “El Derecho a la Salud mucho más que el derecho a la atención médica. La salud es un derecho humano y parte fundamental del derecho a la vida, así como un deber del estado. Visualizamos el Derecho a la Salud a nacer, crecer, desarrollarnos y finalizar nuestro ciclo saludablemente en un ecosistema saludable. El Derecho a disfrutar saludablemente nuestra vida cotidiana” (Payán Gómez y Monsalvo, 2005) De modo que este derecho a la salud es lo que les fue negado a los veteranos de Malvinas. Esto se constata en las manifestaciones del dirigente Rubén Rada a la BBC en el 2002 quien dice: “A muchos de los que después fueron considerados "locos de la guerra" les resultó traumático ese brusco retorno, fundamentalmente por la falta de empleo y contención. Algunos se aislaron o cayeron en la depresión, el alcohol o la droga porque no tenían trabajo o una familia que los respaldara. Algunos contrajeron el SIDA o terminaron presos" (Rubén, 2002). Existen antecedentes que indican la magnitud del problema. Por un lado, en la provincia de Buenos Aires, en el año 1995 se realizó una encuesta que permitiera un diagnóstico de situación de las condiciones de vivienda, empleo, educación y, particularmente, del acceso a la salud en una muestra de 500 encuestas de la población objetivo realizada en la Región sanitaria VI (en los distritos Quilmes y Avellaneda). Otro antecedente es relatado por Alejandra Ruiz López, Médica Psiquiatra y Docente del Departamento de Salud Mental de la Fac. de Medicina de la Universidad de Buenos Aires que se desarrolla en el año 996 (a los 14 años de la guerra) trabajando con “Voluntarias por la Patria”. “Eran ellas las que recibían las demandas de los soldados quienes, terminada su conscripción, volvían a la vida civil. Estas demandas eran de tipo social o laboral: pedían trabajo, préstamos, casa, a veces un oído atento que escuchara sus preocupaciones. En general las Voluntarias conseguían satisfacer las demandas, pero sólo en el corto plazo, pues muchos veteranos abandonaban los nuevos puestos de trabajo, los prestamos pronto se malgastaban y los matrimonios se rompían una y otra vez generando situaciones familiares muy difíciles” Esto también es resalta por una hermana de un veterano. En un primer momento se derivaron muchos puestos en la administración pública, que compensaban la actitud discriminadora de los empresarios del sector privado. Pero este impulso también fue perdiendo vigor a medida que el desempeño de los nuevos empleados era opacado o frustrado por factores psíquicos o físicos de posguerra. Un testimonio significativo es el de la hermana de un V.G.: Mi hermano Juan Carlos no quiso volver a casa, se quedo a vivir en una pensión en Buenos Aires y trabajaba en la empresa estatal de teléfonos. Se despertaba de noche, comenzaba a gritar y se ponía el uniforme. Por eso toda los vecinos de la pensión venían a calmarlo. Después fue a un psiquiatra, pero este profesional lo dopaban tanto que a la mañana los compañeros le marcaban la tarjeta y después tenían que ir a buscarlo, lo despertaban, lo bañaban y le daban café” (María Alejandra, 2006) La Dra. Ruiz López declara: “No sabíamos por entonces demasiado a cerca de los trastornos emocionales relacionados con el trauma. Nuestros veteranos presentaban reiterados fracasos sociales y familiares, imposibilidad de logros y éxitos en la vida, conductas agresivas, aislamiento y dificultades de integración. Ningún doctor les merecía suficiente confianza como para preguntarle por estas cosas. Más bien, estos rasgos eran vividos como exacerbación de las modalidades personales, como producto de su educación e idiosincrasia. Sin embargo muchos de estos síntomas se pueden analizar desde la óptica de una falla neurobiológica, con la correspondiente cascada de cambios bioconductuales, producto del trauma o bien como la respuesta de un aparato psíquico que ha perdido su capacidad de poner nombre a la vivencia traumática, por ser ésta tan intensa que carece de representación”. Por esa razón, realizan un estudio comparativo de 6 meses de duración, durante el cual los veteranos recibirían una terapia grupal, centrada en los incidentes críticos, tendiente a verbalizar los contenidos referidos al trauma (no recibirían durante ese período ningún otro tratamiento) La muestra estuvo constituida por 22 veteranos de guerra que aceptaron participar en este estudio piloto. Sus edades oscilaban entre los 32 y 34 años, salvo uno que tenía 55. (Médico, había participado como oficial en la contienda a los 41). Tomaron la Escala de Actividad Global, Eje V del DSM IV que nos da una idea general de capacidad de interactuar del sujeto. Con el fin de evitar el sesgo que implica la subjetividad, dos evaluadores estimaban, por separado, el nivel de cada paciente y se adjudicaba el promedio de los dos números obtenidos. La comorbilidad fue evaluada según el DSM IV En comorbilidad se observa que En el gráfico 2 observamos que al iniciar el tratamiento mas del 70% de la muestra presentaba trastorno relacionados con el descontrol de los impulsos, trastornos de ansiedad (incluido stress postraumático) o trastornos del estado de ánimo, pero en los 6 meses hubo cambios positivos, como se observa a continuación: . Cuadro Nº4: Cambios a nivel de los trastornos de la salud mental antes y después de la intervención profesional: T. estado de ánimo T ansiedad T facticio T C substancia T control impulsos T adaptativo Inicio 22% 5% 14% 26% 5% 6 meses 9% 5% 5% 13% 5% Fuente: Elaboración propia en base a Ruiz López (2001), Estrés postraumático enmascarado, Bs. As. En el nivel de actividad global implica que se pasa de puntuación. De indicar: “síntomas moderados como afectividad aplanada, crisis de angustia ocasionales y dificultades moderadas en la actividad social laboral o escolar”, se pasa a un puntaje que indica: “síntomas leves como esporádico humor depresivo o insomnio ligero, con pocas dificultades en la actividad social o laboral, en general buen funcionamiento incluyendo la presencia de relaciones interpersonales significativas.” Sin embargo esta experiencia es limitada en el tiempo, el espacio y el grupo de beneficiados. No obstante señala los problemas de salud que se vinculan directamente con lo laboral. Estos problemas de salud efectivamente afectan la reinserción laboral en un contexto social marcado por los problemas de empleo como es el caso de Argentina y específicamente Rosario. En ese sentido cabe rescatar las declaraciones del veterano rosarino Joel Báez: “Nosotros tenemos un alto índice de desocupación, más del 70 por ciento y estamos hablando de una población tan chica como esta. Con el trauma que había después del conflicto, encontrarse con la realidad y enfrentar a la vida, encontrarse con la desocupación... muchos casos de quite de vida tienen que ver con eso (Joel, 2006) En el periodo 1996-1998 se comienza un relevamiento nacional desde PAMI para luego orientar las políticas, que nunca se hace realidad. El mismo abarca algunas ciudades como: Córdoba, Lanús (Bs. As.), La Rioja, Mendoza, Rosario (Sta. Fe) y Villa Ángela (Chaco), pero queda incompleto e inconcluso. Los datos son parciales, la población encuestada varia en cada caso y el relevamiento es fragmentario. No obstante es pertinente rescatarlo por ser “el primer intento de relevamiento en salud desde el Estado Nacional”, y observar algunos datos generales: Cuadro Nº 5: La salud de los V.G. Antes y después de Malvinas. Año 1996/98. Trastornos Antes En Malvinas Después Hoy (1998) Metabólicos 0% 0,3 % 6,6 % 8,3 % Digestivos 0 % 3,3 % 21,3 % 21,3 % Hipertensión Arterial 0 % 0 % 3,3 % 11, 5 % Cardiovasculares 0 % 1,6 % 3,3 % 3,3 % Osteomusculares 4,9 % 23 % 27,9 % 32,8 % Fuente: Elaboración propia en base a BORINI, M., GONZALEZ TREJO, C., SOLANO, M. & MADRID, M.E. (1999) En este cuadro se observa que los veteranos expresan cambios a nivel osteomuscular, pasando de un 4,9% a un 23 %. El otro cambio es a nivel digestivo, pasando de 0% de casos a un 3,3% en la misma guerra y un 21,3% en la posguerra. En estos dos efectos en salud coincide con el estudio de los coroneles médicos Ceballos y Buroni en cuanto a los principales motivos de consulta durante la guerra. Hay otro aspecto de la guerra que se refiere al impacto en la salud mental, al que se hace referencia en el tópico siguiente 4.a. Los problema de salud mental que impiden el disfrute de los derechos de los V.G. El trauma y su impacto en la población han sido descriptos desde tiempo remoto. Pline le Jeune en el año 79 D.C. destrucción de Pompeya describe comportamientos en situaciones de catástrofe. Voltaire en la destrucción de Lisboa de 1755 por un terremoto. Finalmente Freud en 1895 dice que la histeria se origina en un trauma acaecido en el pasado: miedos, decepciones amorosas, un accidente ferroviario ( y bien podría ser originado por la guerra). También William James, psicólogo, habla de los comportamientos en el terremoto de San Francisco del 18 abril 1906. En nuestro siglo, en la 2da Guerra Mundial se habla del “shock del combate” o la “fatiga de combate”. Kardine en un escrito de 1959 declara que 1/3 de los heridos presentaban sintomatología considerada de etiología psíquica. Se discutía en los altos mandos y entre psiquiatras si era un “fenómeno involuntario” o “una manera intencional de eludir las obligaciones militares”. Tiempo después se publica el libro “men under stress” Grinker y Spiegel 1963. Hablan de reacciones estresogénicas de combate.- colapso emocional.- Proponen denominarla “Neurosis de guerra” o “Neurosis Traumática”. Hans Seyle (1950, 1956, 1980) hala de stress “respuesta inespecíficas del cuerpo a toda exigencia o demanda de este”. Describe el Síndrome General de Adaptación –respuesta orgánica y fisiológica ante cualquier tipo de estimulo estresante. Así en 1980, con el DSM –III se profundiza el estudio del estrés postraumático en el Manual de diagnostico y tratamiento de la sociedad de Psiquiatría de los EUA, con reconocida trayectoria en el ámbito mundial.(M. Benyakar, 2002) Recientemente se incluyo en el curriculum de la carrera medica en algunos países una disciplina denominada Medicina de Catástrofe. Ella incluye dentro de su campo de estudio los aspectos psicopatológicos, las características psíquicas, comportamientos inadaptados y la epidemiología de las catástrofes. En el caso de la posguerra hubo dos estudios hechos por militares que habla del daño sufrido por dicha población de V.G. a los que se hace referencia en el libro de los coroneles médicos Ceballos y Buroni antes mencionado. Por un lado en el hospital naval de Río Santiago se efectuó un estudio de 72 casos de SPT con personal de la Flota de Mar, Aviación Naval e Infantería de Marina, siguiendo la tercera edición del Diagnostic Statistical Manual of Mental Disorders, producido por la American Psychatric Association. Una gran parte de los casos eran los náufragos del crucero ARA General Belgrano. En los resultados se observa que la frustración se presenta como un sentimiento generalizado y el 82% de los pacientes presentan síntomas de depresión. La frecuencia de algunos de los síntomas más importantes son los siguientes: Cuadro Nª6. Frecuencia de algunos de los síntomas padecidos por V.G. de Malvinas que consultan al Hospital Naval de Río Santiago N % Existencia de un agente estresante que provocaría reacción en cualquiera 72 100 Disminución marcada del interés 68 94,4 Disturbios del sueño 68 94,4 Recuerdo y evocaciones recurrentes del trauma 65 90,3 Sueños recurrentes- pesadillas 60 83,3 Trastornos de la memoria y en la capacidad de concentración 55 76,4 Hiperalerta- hiperreactibilidad al ruido 45 62,5 Evite de actividades que evocan el evento traumático 40 55,5 Súbitos episodios de reactivación de los sentimientos y emociones del evento traumático 33 45,8 Distanciamiento de los otros. Introversión 32 44,4 Intensificación sintomática por hechos o eventos que simbolizan o se parecen al evento traumático 22 30,5 Afectividad constreñida 15 20,8 Culpa por las conductas que permitieron la sobrevida 5 6,9 Fuente: Ceballos y Buroni, (1992) sobre la base de datos oficiales del Hospital Naval de Río Santiago, Argentina. Del estudio llama la atención la enorme cantidad de soldados que manifiestan: la Disminución marcada del interés, los Disturbios del sueño y los Recuerdo y evocaciones recurrentes del trauma Por otro lado, existe un estudio del Servicio de Psiquiatría del Hospital Militar de Campo de Mayo. Se analizan 340 casos psicopatológicos en personal que había pertenecido a las Fuerzas Terrestres en el Teatro de Operaciones Malvinas y que se presentaron a la consulta hasta 4(cuatro) años después del terminado el conflicto. Los resultados son llamativos, pues la mitad de los pacientes padecen de SPT, como se observa en el cuadro siguiente: Cuadro Nª 7. Cuadros psicopatológicos observados en V.G. atendidos en el Hospital Militar de Campo de Mayo N % Síndrome post-stress traumático 155 50 Personalidad psicopática 95 27,9 Neurosis 54 15,9 Oligofrénica 10 2,9 Otras psicosis 9 2,6 Epilepsia 6 1,8 Alcoholismo 6 1,8 Esquizofrenia 5 1,5 Total 340 100 Fuente: Ceballos y Buroni, (1992) sobre la base de datos oficiales del Hospital Militar de Campo de Mayo, Argentina. Además del alto porcentaje de casos de SPT, llama la atención el 27,9% de pacientes con personalidad psicopática y el 15,9 % de casos de neurosis como secuela de la guerra de Malvinas. La mayor incidencia de afectados por SPT se encontraba entre los 18 y 25 años en coincidencia con otros estudios de conflictos. Los profesionales de mayor edad y jerarquía tienen tendencia a presentar síndromes depresivos. Los mas afectados pertenecen al arma de infantería en relación con las características particulares de combatir que las diferencia del resto. Se ha podido comprobar que en la instalación de este cuadro existen síntomas de alarma, caracterizados por ansiedad permanente, trastornos progresivos del sueño, irritabilidad, modificaciones del humor, anorexia, excesos alcohólicos y somatizaciones (neurosis gástrica, desordenes cardiovasculares, manifestaciones reumáticas, etc.) Unos datos similares se desprenden del estudio incompleto hecho hace 9 años atrás, como se ve a continuación: Datos psicológicos de los V.G. Malvinas. Años 1996/98. Cambio de carácter: 86 % Sentimientos de Discriminación: 84 % Trastornos en el sueño: 77,9 % Trastornos en la memoria: 60 % Violencia: 37 % Trastornos en el pensamiento: 34 % Irritabilidad: 29,8 % Angustia: 29,8 % Ideas frecuentes de suicidio: 28 % Trastornos en el tiempo: 26 % Fobias: 20 % Depresión: 19,9 % Intentos de suicidio: 10 % Síntomas sicóticos: 10 % Fuente: BORINI, M., GONZALEZ TREJO, C., SOLANO, M. & MADRID, M.E. (1999) Del estudio cabe destacar los cuatro aspectos más importantes: un 86% manifiesta cambio de carácter, un 84 % posee sentimientos de discriminación, un 77,8% tiene trastornos del sueño y un 60% padece trastornos de la memoria. Lamentablemente aquí tampoco se cruzan los datos con: la edad, la conformación de la familia, la clase social, la inserción laboral y social de cada uno de ellos, lo cual nos permitiría tener un perfil mas preciso, que luego oriente las políticas. Otra experiencia en salud mental comienza en marzo de 1997 cuando el Ministerio de Salud de la Pcia. de Buenos Aires pone en marcha el “Programa de Salud del Veterano de Guerra Bonaerense”. Este programa se gesta como respuesta a la inquietud de un grupo de ex-combatientes, quienes impulsados por la angustia de tantos compañeros suicidados y la manicomialización como única forma de respuesta intentada, buscaban alternativas terapéuticas. Este Programa de Salud Comunitaria, coordinado desde la Dirección de Salud Mental, se implementa como un dispositivo de prevención terciaria, no debiéndose perder de vista que se inicia a quince años del evento traumático, con lo que esto significa con relación a las secuelas (Bentolila, S. y B. Gómez, 2001). Recientemente uno de los integrantes del equipo el V.G. Carlos Viegas señala “Mi función dentro de este equipo es la de facilitarles a los Compañeros el poder acercarse a un tratamiento que reduzca el dolor de la posguerra y les aumente la calidad de vida... lo hacemos en una oficina de 2.5 m. por 3 m. No contamos con recursos mas allá de los sueldos y la medicación gratuita para los Compañeros, provista por la dirección de salud mental de la Pcia. de Bs. As.” Según dicho V.G. si consultan por "Depresión aguda", se los medica para estabilizarlos, pero luego al sentirse un poco mejor abandonan el tratamiento” (Viegas, 2007). Otro estudio reciente fue hecho en el 2004 por el Lic. Alejandro Enrique de la provincia de Entre Ríos. En su estudio constata que los V.G. tienen mayor sensibilidad para ser afectados por sentimientos negativos tales como ansiedad, enojo y situaciones estresantes que se manifiesta en desajuste e inestabilidad emocional, pensamientos negativos, baja participación social, baja autoestima. Muchos presentan stress postraumático (PTSD) según el DSM-IV. Los criterios que establece el DSM-IV (American Psychiatric Association, 1995) para el diagnóstico del PTSD identifican tres grandes grupos de síntomas, teniendo en cuenta que previamente debe haber existido exposición a un evento, caracterizada por muertes o amenazas para la integridad física propia y de los demás y una respuesta de desesperanza, temor u horror intensos ante este evento: 1.- Reexperimentación del evento traumático a través de recuerdos reiterados o pensamientos intrusivos y sueños de carácter recurrente que provoquen malestar clínicamente significativos. Keane, Wolf y Taylor (1987) plantearon la posibilidad de reproducir los síntomas del síndrome en laboratorio, exponiendo a los individuos afectados a estímulos traumáticos auditivos o visuales. 2.- Evitación de estímulos asociados al trauma como pueden ser los esfuerzos para evitar pensamientos, sentimientos o conversaciones sobre el evento traumático, esfuerzo por evitar lugares o personas que motiven el recuerdo del trauma, reducción del interés o participación en actividades significativas, sensación de desapego, restricción de la vida afectiva, entre otros. 3.- Aumento de la activación con síntomas tales como dificultades para conciliar y mantener el sueño, irritabilidad, dificultades para concentrarse, hipervigilancia. Esto no solo sucede con los exsoldados conscriptos, sino que también afecta a los ex soldados con una carrera militar en la armada, fuerza aérea, ejercito o gendarmería. El principal centro de atención al stress postraumático esta en el hospital Paroissien en la Matanza. En una entrevista hecha para el Diario Clarín, la Psic. B. Gómez Cabrera señala que empezaron hace 10 años (1997) luego de la visita de V.G. de Corea y Vietnam. Hasta el momento han atendido unos 1.000 (mil) excombatientes. La profesional cuenta que es muy difícil ser esposa e hijo de un V.G. porque a causa de esta patología ellos suelen ser irritables, agresivos y a otras veces se aíslan: “Pueden pasar días encerrados sin hablar con nadie. Tampoco suelen acompañar a los hijos a la escuela porque no soportan estar en lugares donde se canta el himno, pero aceptan con gusto a sus camaradas, se reúnen constantemente, hacen viajes juntos.” Hay quienes indican que incluso aun en ellos hay problemas para la atención a los V.G. La Dra. Alejandra Ruiz López afirma: “Lo que realmente sigue siendo insuficiente es la atención medica de los veteranos. Ha habido muchos intentos, en algunos de los cuales he participado en mayor o menor medida, Desde Voluntarias por la Patria sigo asistiendo a algunos veteranos. Desde el estado se ha creado un centro de estrés postraumático para veteranos del ejercito que funciona en la calle Palestina de Bs. As. y algunos ámbitos hospitalarios que se dedican a SPT en el hospital Álvarez y el Alvear. Estos últimos están dedicados a pacientes en general y no suelen concurrir veteranos. Ellos tienen cobertura medica de PAMI y eso no esta funcionando muy bien en el tema de estrés postraumático... Como ves sigue siendo el punto flojo y cuando eso no funciona no importa cuantas pensiones tengan, la vida no se puede vivir con plenitud.” (Ruiz López, 2007) Por ultimo, un capitulo especial es el de los suicidios e intentos de suicidios. Este tema es e tal magnitud que puede compararse la guerra y la posguerra. En la guerra murieron 649 argentinos: 323 durante el hundimiento del crucero General Belgrano y 326 en el archipiélago. ¿Cuántos ex combatientes se suicidaron? El Estado no tiene cifras oficiales, pero entre los veteranos la mayoría se habla de más de 450 casos. En ese sentido, recientemente un V.G. ha manifestado: soy un excombatiente que padece muchos problemas, tampoco puedo reconciliar el sueño y he tratado de suicidarme, para colmo de los males falleció un hijo el año pasado de 17 años . (Mario Narciso, 20 de enero de 2007) Opiniones similares se constantan en los relatos de veteranos de un estudio reciente hecho en La Plata por el Programa de historia Oral del Archivo histórico de la Provincia de Buenos Aires junto a la Facultad de Periodismo y Comunicación de la UNLP. Todos los excombatientes entrevistados recuerdan que son actualmente similares la cantidad de muertos en combate en Malvinas, con la de suicidados en la posguerra, y buscan las causas de estas tragedias tanto en la experiencia traumática de la guerra como en la indiferencia y el desamparo de la posguerra. La falta de reconocimiento social, haber muerto de noche por haber perdido la guerra, la falta de comprensión de una sociedad no dispuesta a incluir la guerra en su verdadera dimensión y a sus soldados como héroes en la construcción de la memoria que la nueva democracia requería como antitética de la sociedad militarizada. (Clarke, Ghisiglieri y Sarno, 2006) En ese mismo sentido, el suicidio fue estudiado como un hecho “social” por el primer sociólogo, el Francés Emile Durkheim quien se preocupaba por la problemática que sufrían quienes migraban del campo a la ciudad causada por la industrialización. De modo que, aunque el suicidio es un actor meramente personal, también es directamente social, pues el suicidio es el resultado de la autopercepción del sujeto de acuerdo con el contexto en que se desenvuelve y con el sistema cultural (valores, ideas, y creencias como elemento que determinan la conducta del individuo y, por tal motivo, los roles que este puede ejercer). El hombre es un ser bio-psico-social y eso es lo que determina su conducta autodestructiva que lo lleva al suicidio. (Manzo Guerrero, 2005) Con el tiempo, los suicidios se fueron espaciando, pero nunca desaparecieron. Se dice que la media del año 2005 fue de un suicidio por mes y muchos aparecen solapados. Una de las razones es que muchos casos se registran como accidentes, accidentes de transito y heridas auto infligidas por armas de fuego, que no fueron acompañadas por una carta de suicidio. Este hecho al fin de cuentas resulta ser un acto de compasión hacia los familiares que sobreviven al hecho. (Gerding, 2002). Cabe señalar que algo similar ha sucedido en el bando contrario. Colin Waite, cofundador de la Falklands Veterans Foundation (Fundación de Veteranos de Malvinas), una asociación que funciona desde abril de 1997 indica: “hemos reclamado al gobierno que hiciera un relevamiento de este tema, ya que también en Gran Bretaña, como en la Argentina, no hay números oficiales sobre la cantidad de suicidios de ex combatientes.” Sin embargo, "He hablado en extenso con una gran cantidad de veteranos de todos los servicios [de las fuerzas armadas británicas] y el dato más chocante es que dudo que haya alguien que habiendo servido en 1982 hoy no sufra de alguna forma del síndrome de estrés postraumático (SEPT)", completó Waite (La Nación, 2006). Por todos estos problemas de salud mental, no solo se ve afectado el veterano, sino que también sufre la familia como se describe mas adelante (tópico 5). Pero esto pareciera no conmover a los profesionales de la salud mental, que en Rosario siguen enfrascados en sus luchas intestinas y conflictos entre corrientes ideológicas. Además continua la puja entre corrientes de la psicología y la psiquiatría. Recientemente en las jornadas de Capacitación del Dr. Dupén, surgieron disputas. Una de las participantes, especialista en psicología en catástrofe, señaló que estuvo en Santa Fe para contener a los inundados del año 2003 observando que tal disputa entre paradigmas es un tema vigente. Otra profesional indicó que hay otros medios para resolver los problemas de salud mental como el arte, la radio abierta, exposiciones de fotos, etc. Uno de los presentes manifestó que “el abrazo” es muy importante en el ambiente familiar. En la observación del encuentro se constataba “la disputa de poder” entre diferentes miradas del problema, intentando imponer su visión como la única valedera. En ese momento intervino una de las madres presentes diciendo: “no importa el método, la escuela, si se apela a la hipnosis para revisar los recuerdos o se utilizada la técnica de pegarle al almohadón, lo que importa es que si esto va a movilizar a los profesionales que todos estos años estuvieron ausente, bienvenido sea”... ”Interesa la finalidad, porque de esa manera pasaron 24 años y en Rosario, Santa Fe y muchas provincias como Misiones (donde vive mi hijo) no se ha hecho nada de nada con respecto a al salud integral” Idea que fue reforzada por un excombatiente presente que contó que muchos compañeros se encuentran bien gracias a la asistencia de profesionales de diferentes escuelas. A lo que Dupén respondió: “Es tan importante la contención sea cual sea el enfoque porque sino aparece otro problema como la violencia familiar (con su madre, padre, hermanos, esposa e hijos), porque uno agrede al que más se quiere.” En esa misma senda, otro excombatiente manifestó: “me doy cuenta que soy agresivo, reacciono mal... no me callo, duermo poco, porque me aparecen imágenes de los combates, sobretodo el mal trato del suboficial que era mi jefe, que comía y a mi no me daba nada porque decía que yo tenia que cuidarlo afuera...”(Carlos, 2006) En suma, los testimonios antes descriptos ponen sobre la mesa el ambiente de los profesionales de la salud mental preocupados por el tema. 4.b. Los problema de discapacidad resultado de la posguerra Una de las secuelas más evidentes de una guerra es la discapacidad. Malvinas dejó un saldo de 700 (setecientos) muertos y desaparecidos y más de 1.300 (mil trescientos) heridos (Clarke, Ghisiglieri y Sarno, 2006) Algunos V.G. sufrieron amputaciones luego de las batallas y otros mientras estaban prisioneros, como es el caso de Raúl Américo Gallego del regimiento 12 de Infantería de Mercedes, Corrientes: “Nosotros no tiramos un solo tiro. A las 2 de la mañana del día 28 caímos prisioneros en Puerto Darwin. Yo estuve tres días. Ya que al tercero me paso esto. Nos usaban para trasladar cajones de municiones de morteros, granadas y proyectiles. Éramos como veinte soldados que hacíamos lo mismo. Yo estaba haciendo uno de los últimos viajes cuando faltando unos metros para descargar, de repente exploto la carga. Bueno ahí perdí...la pierna. Realmente fue dramático. Recuerdo gritos, humo y sangre. La explosión me hizo saltar para arriba y caí boca abajo. No podía respirar por el humo. Pero hice fuerza, respire y abrí los ojos. A veces me pregunto para que lo habré hecho. Levante mi cabeza y vi la pierna hecha pedazos. Vi la sangre, las esquirlas metidas en ella, vi los huesos. Del relato del veterano surge la pregunta: ¿cómo es posible la inserción socio-laboral y afectiva de una persona en estas condiciones?. Un estudio reciente se pregunta: ¿Qué sucede cuando el cuerpo de alguien se transforma en campo de batalla, en sede del orgullo patriótico? A lo que responden que muy a menudo, significa regresar con el sentido alterado del yo y de la relación con el propio cuerpo. (Izzy Socket Klatzke, 2006) Por esa razón es preciso que el sistema de salud, los ámbitos de trabajo y la sociedad se encuentren preparados para recibirlo. ¿Cuál es la magnitud del problema en los V.G. de Malvinas?. Del estudio realizado por el Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados (INSSJP) que cuenta con datos parciales, se desprende lo siguiente:  El 70% ha tenido alguna lesión física recibida en la guerra (Informe psicológico). el 4,1% sufre de incapacidad motora el 2,3% tiene sordera También se puede analizar algunos resultados de esa consulta a un grupo de veteranos, con motivo de observarlo de manera mas desagregada, como a continuación: Cuadro Nº 8: Evolución de la discapacidad permanente Bs. As. Años 1982-1996 Discapacidad Antes En Malvinas Después Actualmente (1996) Visual 1 V.G. 1 V.G. 1 V.G. 2 V.G. Motora 0 % 0 % 1,6% 4,9% Auditiva 1,6% 4,9% 6,6% 8,2% Sensitiva 0 % 0 % 0 % 1 V.G. Fuente: Elaboración propia en base a BORINI, M., GONZALEZ TREJO, C., SOLANO, M. & MADRID, M.E. (1999) En este cuadro, se observan claramente la discapacidad auditiva y motora resultante de la contienda. A pesar de haber visto estos cambios, hasta el momento ni siquiera hubo una política destinada a compensar el impacto negativo que deja la discapacidad en la posguerra con motivo de lograr la reinserción laboral como en otros sitios, como Ucrania y Bosnia. No hay que olvidar que ellos señalan que existe un 70% de V.G. de Malvinas desocupados. En Ucrania, las demandas de los 12.000 excombatientes discapacitados de la guerra de Afganistán y los 3,3 millones de víctimas del accidente nuclear de Chernobyl (cifra estimada por el Ministerio de Sanidad) reforzaron la presión sobre el gobierno. De allí que exista una Comisión Parlamentaria para los Discapacitados, presidida por un veterano de guerra confinado a una silla de ruedas, además de un Programa Nacional de Rehabilitación que cuenta con ayuda de fondos internacionales provenientes de la Organización Mundial del trabajo (OIT). Han nacido iniciativas destinadas a la capacitación y recalificación laboral de veteranos en áreas como: la informática, las telecomunicaciones, la publicidad, la contabilidad, los recursos humanos y el comercio minorista. Algo similar sucede en Bosnia, donde una de las consecuencias más graves de la guerra librada con Herzegovina de 1992 a 1995 es el elevado numero de discapacitados que asciende a unas 100.000 personas. En este país existe un proyecto de Creación de empleo para los discapacitados por la guerra, dotado de apoyo financiero del gobierno alemán para el centro medico de rehabilitación para el centro de formación profesional. En ambos casos se observa, que si bien los fondos propios son escasos, existen fondos internacionales destinados a la rehabilitación y re-calificación laboral que pueden conseguirse, si existe “voluntad política” tendiente a lograrlo. Habría que analizar si la combinación entre discapacidad, discriminación social y laboral y stress postraumático conduce a los intentos de suicidio y/o las adicciones. Lamentablemente faltan estudios que indiquen esta asociación. 5. Las secuelas en salud y su impacto en la familia: Otro aspecto que las familias ocultan y la sociedad desconoce es el daño sufrido por los padres de los veteranos. Rubén, presidente del Centro de Excombatiente de Rosario dijo: “Mi padre es uno de ellos, pues en silencio lloraba por no saber que hacer conmigo, engrosa la lista de padres que han muerto a causa del sufrimiento, dicen que mi padre murió porque lloraba en el pasillo, no podía mostrarle a mi madre que estaba mal y se iba al fondo a llorar. Porque nuestros padres fueron esponja, se llevaron todas nuestras broncas y lo absorbieron todo, tenemos muchos padres que fallecieron del corazón fueron un 15% los que murieron en los primeros 5(cinco) años”. (Rubén, 2006) Otro caso es el de una madre, Lusminda del Carmen que dice: “Ni remotamente se me hubiera ocurrido que mi hijo iba a ser uno de los soldados que con 18 y 20 años habían tomado Malvinas. Los días que siguieron fueron un silencio absoluto hasta el 14 de abril, que recibimos un telegrama escrito por Juan Carlos. Nos decía que estaba bien y que solo quería cigarrillos porque el dinero no le servia. Fue terrible recibir la noticia que tu hijo que esta haciendo el servicio militar obligatorio, injustamente fuera obligado a participar en una guerra. Desde ese momento no tuve mas noticias de mi hijo hasta el 15 de mayo en que recibo una carta. El recuerdo es espantoso, nose como decirlo, es una experiencia traumática sufrida por mi familia y mis amigos. Aunque también recuerdo y valoro la solidaridad de todos los que se comunicaban con nosotras... El sufrimiento de una madre no se puede describir, es terrible... Solo recuerdo el corazón comprimido y estar todo el día prendida a la radio para escuchar cualquier novedad, sobre todo cuando no tenés ninguna forma directa de saberlo, un teléfono u otro medio, para saber como esta, si esta vivo todavía” (L. Del Carmen, 2006) Padres y madres fueron afectadas por este sufrimiento. Esto también se verifica en el mencionado relevamiento de PAMI que señala un 35,2% de padres fallecidos y un 16,6% de Madres fallecidas. También merece atención especial la situación de las esposas de veteranos, que han absorbido el impacto de la guerra en carne propia, al tener que convivir con veteranos afectados por el estrés postraumático u otra secuela psico-física. Esto es reiterado por el dirigente de Rosario, Ruben Rada en cuanta oportunidad tiene para expresarlo. También recientemente fue un tema difundido en los medios de prensa, a partir de los resultados de un relevamiento de 200 casos de un universo de 1800 veteranos que acuden a la Unidad de Gestión Local (UGL) 10 de PAMI, ubicada en Lanús, para recibir asistencia a través del Programa Nacional de Atención al Veterano de Guerra. A cada encuesta a un ex combatiente se agregó una entrevista a su esposa o compañera. Los autores del estudio son la psicóloga Margarita Morini, la doctora especializada en psiquiatría forense Araceli Iglesias y el doctor Guillermo Cuneo afirman que de la misma surgen datos como que: - El 53,3 por ciento de las consultadas tiene temor a las reacciones violentas de su marido. - El 60 por ciento se siente lastimada emocionalmente por las conductas de su pareja. - El 51,6 sintió durante el último año distintos síntomas de ansiedad. - El 66,5 afirma que se sintió deprimida durante el último año. De esas cifras emerge una realidad que los ex combatientes niegan en las palabras. “La agresión física en los hogares suele ser moneda corriente. Ellos la niegan. Algunas esposas refieren que la agresión verbal es tan desmedida que preferirían la física, aunque el veterano asegura que no existe.(Martínez Ruhl, E., 2007) Pero hoy la familia continua estando afectada, ya que la falta de políticas de salud para los V.G. durante estos 25 años también ha generado la aparición de nuevos problemas de salud en los hijos de ellos. Por ejemplo, en Rosario ha aparecido un caso de intento de suicidio de la hija de un veterano. Rubén Rada señala: “A fin de noviembre ocurrió en Rosario algo que por ahí no pensábamos nunca que iba a ocurrir, el día domingo a la noche, la hija de un excombatiente de Malvinas que hace 7 años se arrojo del Monumento Nacional a la Bandera, tomaba un frasco de psicofármacos y terminaba internada en una clínica con una carta que yo la leí y me dio mucha angustia “papa, te extraño, te quiero ver, me voy con vos”. El compañero se llama Paz, subió, estuvo una hora y media para limar la reja y se tiró. A comienzo de esta semana, la hija de Paz también se quería suicidar. Entonces esta fue la luz amarilla que nosotros le dijimos al poder” (Rada, 2006) Al finalizar el año 2006 en Rosario también hubo un intento de suicidio de un V.G. luego de escenas de violencia familiar que involucraron a un menor, al tiempo que continúan casos de adicciones y embarazo adolescente. De modo que ahora los que sufren dicha falta de políticas durante 25 años, son los hijos que tienen entre 15 y 20 años de edad. Una madre de Trelew escribe: mi esposo murió en un accidente de tránsito, aunque supongo que tuvo que ver con sus fantasmas...desde ese momento mi hijo varón tiene problemas con la droga. Esto paso en el año 2000 y yo nose como hacer para que el chico deje la droga...La atención en los centros privados es muy cara, pero PAMI no me cubre este caso (Mirta, 2006). Esto también ha sido verificado en el estudio reciente de Lanús, donde los efectos y las patologías de los hijos de ex combatientes también fueron investigados, observándose que dos de cada cinco de estos niños presentan dificultades de conducta, problemas de aprendizaje o síntomas compatibles con Síndrome Post Traumático (SPT). El problema es de tal magnitud que padres, hermanos, esposas e hijos aun hoy carecen de herramientas y elementos que le permitan comprender y comunicarse con los V.G. porque no han recibido tratamiento psicológico ni asesoramiento al respecto. 6. Los derechos conseguidos gracias a las luchas de los mismos veteranos Los derechos obtenidos por los V.G. de Malvinas han sido fruto de su lucha, reclamo y trabajo con la comunidad, pero nunca han sido otorgados por la sola decisión de algún político de turno Esto ha sucedido en todos los niveles (nacional, provincial y municipal) y bajo todos los gobiernos de turno (justicialistas, radicales y socialistas) y en todas las áreas: pensiones, salud, trabajo, vivienda, propiedad de la tierra, etc. Cuando los primeros contingentes de cuadros y conscriptos comenzaron a regresar al continente, fueron las Fuerzas Armadas (como parte del Estado) las que debieron implementar las primeras políticas hacia este nuevo sector social, constituido por una guerra en nombre de la soberanía nacional. Una de sus muestras fue la Casa de Veterano de Guerra, creada en Capital Federal por el Estado Mayor Conjunto, dirigida por un alto mando de cada fuerza en coordinación con la Liga de Amas de Casa. Su propósito era a la vez práctico y simbólico: “Para el contralmirante Carlos Busser, uno de sus directores y jefe del operativo de desembarco en Puerto Argentino el 2 de abril de 1982, ‘la Casa del Veterano se creó para dar soporte a los veteranos, para ayudarlos en su reinserción en la sociedad’ (...) la Casa estaba destinada fundamentalmente a los soldados, ya que la estructura castrense aseguraba la reinserción natural de suboficiales y oficiales. La Casa actuaba como bolsa de trabajo, hospedaje de ex soldados del interior que se atendían o hacían trámites en Buenos Aires” . Desde este fin – práctico – se apuntaba a otro más simbólico, ya que la Casa del Veterano de Guerra se erigió como un espacio oficial donde los que volvían de Malvinas podían reelaborar la causa desde el continente, encontrarse con sus compañeros de armas y desahogarse frente a una sociedad que en su gran parte no los reconocía: “Los años post-Malvinas fueron durísimos porque fue muy grande la herida. Los medios nos trataron muy mal, nos recibieron con la carga de un mensaje político que no era para nosotros ni mucho menos par los soldados (...) Y era muy duro. Nosotros [habla de los oficiales] al menos estábamos contenidos por la institución (...) pero el soldado que ha salido del marco de contención de la fuerza, necesita una sociedad que lo contenga” . Los centros tomaron, por la iniciativa misma de los ex combatientes y veteranos que los formaban, la tarea de contención y a la vez de inserción, puesto que – además de crear un núcleo de descompresión y camaradería para quienes vivieron la experiencia – muchos de ellos funcionaron como bolsas de trabajo en diversas tareas de servicios hacia la comunidad y lograron salir de la esfera del Estado, cuyas políticas apuntaban al silenciamiento primero y a la desatención después. Uno de estos felices ejemplos fue el núcleo de Veteranos de la ciudad de Campana: “Desde hace unos años viene realizando un Plan Social de Viviendas, que no solo solucionó el problema de vivienda de los veteranos, sino que también el de otras 500 familias, convirtiéndose en el programa de obra pública más grande de la ciudad” . Otro ejemplo es el de Rosario, que fue el primero en conseguir una pensión provincial para los V.G. que luego fue replicada por otras entidades y que: “Todo salió de una gran lucha que nosotros venimos planteando desde el mismo 82. Nosotros fuimos arrancando al poder político todos los beneficios que hoy tiene el combatiente de Malvinas. Y por ahí indudablemente que en algunas cosas ya llegó tarde, porque si no tendríamos 390 suicidios. Es por eso que estas organizaciones fueron siendo cada vez más protagonistas porque eran la única barrera de contención que tenían los ex combatientes. Acá es donde se les escucha el problema, acá es donde se le acude al problema, desde acá sabemos de la situación de cada uno.” (Jael Báez para Boletín Enredando, 2006). Por eso en Rosario solo hubo 1(un) suicidio de un compañero que se arrojó del monumento a la Bandera, indica Jael Báez. A lo que agrega: Chaco, Corrientes y Buenos Aires son las que han sufrido más casos de suicidios. En los casos en los que la reinserción desde un ámbito laboral no era posible en lo inmediato, la figura de “pensiones de guerra” se convirtió en una demanda tanto del sector civil que había servido en la batalla como del castrense. En el primer caso, pasado el tiempo cercano a la guerra se comenzaron a dar los primeros intentos de organización de grupos de presión para demandar al Estado una contemplación económica en forma de pensiones. Desde las distintas asociaciones de ex combatientes se elevaron las voces que pedían atención médica y un sustento que les permitiera la reinserción al seno de la sociedad. Los reclamos se materializaron desde entonces bajo distintas formas. Solo para retrotraerse a los últimos tres años pueden mencionarse la carpa blanca en Plaza de Mayo , la irrupción en la Casa Rosada , distintas marchas , y la toma del PAMI . Estas distintas presiones lograron ciertos avances en una mayor asignación de pensiones y el aumento de su monto – que comportan un escalón más en el reconocimiento material y simbólico del sacrifico realizado. Sin embargo las luchas en cada provincia continúan y son diferentes, pues dependen del grado de organización de los V.G., de su concepción política, de su conformación social.(Vázquez y Silva, 2006) Estas compensaciones monetarias tienen ventajas y desventajas. Lo positivo de las pensiones es que son una solución en muchos casos, en realidad suplen el otro grave problema social: la discriminación en los empleos. Las dificultades que “a la vuelta” enfrentaron en este plano (y de manera inmediata) aquellos que no seguían la carrera militar tenía una doble cara: la situación del país en la década del 80 y su propia condición de ex combatientes. Ni bien comienza la democracia, surge una ley que obliga a los empresarios a contratar a V.G., pero los mismos incumplen dicha normativa. Un ejemplo es el del rosarino Daniel: “trabajaba en un supermercado mayorista muy conocido en la ciudad y el país, sin que mis patrones supieran que había estado en Malvinas. Cuando otros V.G. fueron a dicho comercio a buscarme para que recibiera un beneficio de PAMI –e l bolsón de mercadería – los patrones se enteran y a los dos días me despiden”. Sin embargo, la discriminación social y laboral continua. Muchos de ellos aun hoy ocultan su identidad. Negar la participación en la guerra de Malvinas para obtener y/o conservar el empleo no solo es patrimonio de excombatientes con poca escolaridad, sino que también alcanza a profesionales universitarios. Durante el año 2006, en una escuela secundaria de Villa Gobernador Gálvez (El Gran Rosario) durante la entrega de diplomas de fin de año una alumna le confiesa al profesor responsable de taller de integración audiovisual: “Mi papa es medico y estuvo en la guerra de Malvinas, pero siempre nos dijo que no tenemos que decírselo a nadie.”(Belén, 2006) Se conocen programas específicos que se hicieron a nivel local (municipios, intendencias) para dar cuenta de cierta reinserción laboral, pero el caso de los conscriptos también suponía el regreso de éstos a sus hogares en el interior del país, donde la profusión de empleos (ya en un marco laboral y económico delicado) era escasa en relación a las oportunidades que ofrecía la capital. No obstante, en este último caso con más notoriedad, se erigieron (agregándose a las ya existente u “oficiales”) muchas “madrinas” que se encargaron de facilitarles trámites, inserción laboral y cierta contención a los “chicos de Malvinas” que volvían a sus “pagos” (Guber, 2005) En otros caso, se ha compensado con el trabajo ad honorem realizado por los V.G. de Malvinas. Han ayudado a las víctimas de las inundaciones de Chaco, Corrientes, Entre Ríos y Santa Fe, Han ayudado a extinguir incendios en el Amazonas (Estado de Roraima en Brasil) y participado en la reconstrucción de dos represas (Campo Gallo en Santiago del Estero). Hay ayudado a la reforestación patagónica y en las campañas contra el cólera, la enfermedad de chagas y los pacientes de HIV. En Corrientes y Chubut han servido en los comedores geriátricos de pacientes bajo situaciones de extrema pobreza (Gerding, 2002). En Rosario la situación es similar como indica Jael Báez: “En Rosario tenemos un gran índice de desocupación pero siempre estamos remediando, a ver en qué los podemos ocupar. Inclusive acá se montó un gran trabajo social y eso sirvió muchísimo, es un trabajo de voluntarios. Y ahí nos dimos cuenta la gran necesidad que es estar ocupado. Y nos dimos cuenta que al tenerlos ocupados, sirvió para que no estén pensando continuamente. Como dice un refrán "mente de desocupado, taller del diablo". (Enredando, 2006). Los V.G. de la ciudad de Rosario han ayudado en las inundaciones de 1986, 2003, 2007 y en el granizo de noviembre de 2006. Asimismo se caracterizan por trabajar con la población en extrema pobreza que vive en las calles: ancianos y niños. Durante el invierno ellos recorren las calles los días de temperaturas bajísimas, con motivo de distribuir comida o leche caliente entre dicha población. Su accionar le ha otorgado un reconocimiento social importante, al tiempo que con su discurso critico ponen en evidencia la ineptitud del Estado para dar respuesta a dichas problemáticas sociales. Por el contrario, lo negativo de la compensación monetaria o pensiones, es que “la bonanza económica volcó a muchos hacia el juego”. “Los camaradas se están jugando todo en los bingos, cobran y se van al bingo del barrio a darle a las maquinitas. Esto es una pena muy grande, y ahora estamos trabajando con ese síntoma del stress postraumático dice un V.G. de Bs. As.” (Clarín, 2007) Palabras similares se escucharon en Posadas (Misiones) de parte de dirigentes del centro de excombatientes y en V.G. de Rosario que trabajan en dicha entidad, temerosos del destino de los recursos del prometido “resarcimiento económico”. 7. Las políticas de salud ¿son suficientes? Toda política estatal es una toma de posición del estado frente a una determinada “cuestión socialmente problematizada”, que es aquella que por su importancia ha sido incluida en la agenda de problemas sociales que requieren una necesaria toma de posición de múltiples actores sociales”. (Oszlak y O´Donnell, 1993). La política de salud destinada a los V.G. sufrió los mismos vaivenes que el resto de las cuestiones (trabajo, educación, pensión, etc.). De modo que los primeros pasos se producen muchos después de los 10 años de la guerra. A continuación se observa en el cuadro: Cuadro Nº 9: Políticas de salud implementadas en diferentes lugares de Argentina. Año Pol. Nacional Pol. Provincial Pol. Municipal 1994 Programa de Salud Nacional dependiente del Ministerio del Interior 1995 Prog. Malvinas de la Dirección de Salud Mental de la Provincia de Buenos Aires 2001 Subgerencia de Veterano de Guerra del INSSJP (PAMI). 2005 - Programa Nacional de Atención al Veterano de Guerra y su Familia (PAMI) Res. 191/05/DE. - Área para Atención al Veterano de Guerra, desarrollan su labor V.G. incorporados al Instituto (PAMI) Res. 622/05 2006 Comienza relevamiento en PAMI: historias clínicas, datos socio-ambientales y de salud mental del V.G. - Obra social de la Provincia de Sta. Fe (IAPOS) otorga medicamentos psiquiátricos gratuitos a los V.G. y los incorpora como afiliados (a quienes no tengan cobertura) Prog. De Salud Integral para Excombatientes de Malvinas y su grupo familiar, Ciudad Autónoma de Bs. As. Del cuadro anterior se desprenden algunas cuestiones importantes. En primer lugar, en el ámbito nacional se ha tardado 12 (doce) años en comenzar a diseñar un programa de salud para V.G. El de 1994 solo logra cubrir unos 2.000 V.G. y luego desaparece este programa dependiente del Ministro del Interior. En Segundo lugar, la única provincia que diseña un programa de salud es la de Buenos Aires, pero recién lo hace en el año 1996. En esto cabe reiterar nuevamente las opiniones de ellos cuando afirman: “no debiéndose perder de vista que se inicia a quince años del evento traumático, con lo que esto significa con relación a las secuelas “(Bentolila, S. y B. Gómez, 2001). En tercer lugar, desde el sistema de salud se crea la Subgerencia del V.G. de PAMI en el año 2001. Sin embargo en él participan muy pocos veteranos, y la mayoría de las actividades se realizan en Capital. No se parte de un diagnostico de situación que posibilite definir las patologías prevalentes, los grupos de riesgo, las familias criticas, etc. Sino que se los incorpora como un afiliado más. Uno de los profesionales médicos responsables, Gerding, señala que para conocer la prevalencia de las bajas psiquiátricas se necesita un estudio epidemiológico, pero conspiran los datos inexactos y la renuencia por parte del excombatiente. En ese sentido cabe destacar que la actual dirección da un giro interesante en este sentido, a partir del liderazgo de la Dra. Gabriela Acevedo, quien indica: “Desde allí se detecta que esta población de veteranos de guerra y su familia tienen características propias, con patologías predominantes como las psiquiátricas junto con las adicciones, las gastrointestinales, traumatológicas y vasculares. Por esta razón y en virtud de las características de distribución poblacional, junto a parámetros como la edad, la constitución familiar, el nivel sociocultural es que se formula y se elabora la Resolución 191/05/DE”(Enredando, 30 de marzo de 2007) Se observa que todavía dicho relevamiento epidemiológico y socio-ambiental de los V. G. todavía no esta previsto para la provincia de Santa Fe, pues solo se implemento para Chaco y Corrientes. En ese sentido cabe destacar las declaraciones de la esposa de un V.G de Tucumán que declara: Hola! Soy esposa de un sobreviviente del crucero ARA General Belgrano, mi esposo padece estrés post-traumático de guerra, él es una persona muy retraída, también tiene pesadillas, y es verdad eso de que tiene una gran tristeza en el alma. Yo me pregunto ¿porque los gobiernos argentinos nunca hicieron nada por ellos? Hasta cuando vamos a permitir que estos héroes sigan sufriendo? ¿No les parece que ya padecieron lo suficiente en la guerra? Nunca tuvieron contención psicológica, en Tucumán la asistencia medica para los excombatientes y sus familias es deplorables y son muy pocos los médicos que tenemos, como todos los veteranos tenemos la obra social de PAMI. Tenemos un solo urólogo para dar un ejemplo, y así con cada profesional destinado a atendernos. Psicólogo o psiquiatras no tenemos (Nancy, 2007). Por ultimo, si se analiza las políticas de la provincia de Santa Fe y el Municipio de Rosario, se constata la ausencia de un abordaje en salud, así como en otras políticas sociales dedicadas al V.G. y sus familias (educación , trabajo, cultura, educación física). Esto es una constante en muchos sitios de la Argentina, lo cual lleva que los mismos centros se ocupen del tema y busquen la forma de obtener respuesta. En ese mismo sentido cabe destacar las declaraciones de los V.G. de Mar del Pala: “Las primeras dificultades que hallamos en nuestra Zona, fueron la poca o nula disposición de profesionales en la Región que se dispusieran a trabajar y la falta de recursos públicos dispuestos para salvar este impedimento. “ Estas opiniones se encuentran en la pagina web del Centro de Ex Combatientes en Malvinas de Mar del Plata, que crea una Subcomisión de Salud y recibe el apoyo de profesionales ad honorem . Luego de analizar diferentes aspectos del “derecho a la salud de los V.g. de Malvinas”, cabe realizar algunas reflexiones finales con motivo de identificar los desafíos que emergen de los mismos. 8. Algunas reflexiones sobre el derecho a la salud de los V.G. y sus familias En el 25 Aniversario quiero testimoniar un agradecimiento especial a nuestras queridas familias, que con el mínimo apoyo oficial, trataron y tratan día a día de insertarnos en la comunidad, ante las evidentes secuelas de la guerra . (Norberto, 2007) Cabe concluir, al igual que el V.G. Norberto que las secuelas de la guerra son evidentes, como lo señalan los escritos de un organismo internacional reconocido: la Organización Mundial de la Salud. No obstante, la situación no es igual para todos porque los V.G. padecen diferentes problemas, debido a que la secuela de un evento traumático como la guerra varia según sean sus antecedentes, su historia clínica previa, la estructura psíquica del sujeto, la historia de vida previa familiar y social, los elementos subjetivos y objetivos con que contara para su elaboración (los recursos con que cuente (en el ámbito familiar, económico, las estrategias de vida propias de un grupo social o clase social) de un tiempo y lugar determinado. En la guerra y en la posguerra algunos han sufrido trastornos digestivos, dorsolumbares, cardiovasculares y traumatológicos y otros han quedado con discapacidad auditiva o motora. Por otro lado, existe otro grupo de V.G. que sufren trastornos del sueño, trastornos de la memoria y del pensamiento, trastornos de ansiedad, dificultades para controlar los impulsos, depresión, stress postraumático, personalidad sicopática, esquizofrenia, la psicosis, neurosis, epilepsia. Por otro lado, hay ex combatientes que se han volcado a la adicción al juego y a diferente tipo de consumo abusivo de substancias: tabaco, alcohol, psicofármacos. Mientras tanto, otros participan en diversas situaciones de violencia (social y familiar) y existen 450 que se han suicidado como “única salida” a tanto sufrimiento, incomprensión social y discriminación socio-laboral. Por ultimo, en algunos casos se encuentran afectados sus hijos, apelando al consumo abusivo de substancias o intentando quitarse la vida. De modo que el perfil de salud-enfermedad que poseen los V.G. Malvinas (y su familia) es el resultado de un proceso político-militar que a los escasos 18 años los lleva a una guerra, pero también se construye como resultado de las políticas de trabajo, vivienda, educación y salud de los sucesivos gobiernos democráticos y de los procesos sociales y el accionar de la sociedad civil. Cabe resaltar nuevamente que salud no es igual a “Medicina”, salud no es igual a “Atención Médica”, salud no es igual a “acceder a medicamentos”. La salud está determinada principalmente por las condiciones sociales de los sujetos. Es decir, su participación en los medios de producción, sus recursos simbólicos y materiales, sus relaciones familiares y sociales, su historia y costumbres. Las consideraciones precedentes son el punto de partida del desafío que enfrenta el sector de los V.G. de Malvinas. Es preciso examinar las políticas de asistencia, prevención, promoción y rehabilitación del sistema de salud publico, privado y de las obras sociales, a fin de buscar la forma mas apropiada para definir programas médicos, psicológicos y psiquiátricos que den respuesta a las características especificas de este grupo y su familia. En lo que hace al papel indelegable del Estado, es conveniente reflexionar en torno a una articulación interministerial que de respuesta a los problemas de inserción laboral (mediante programas de calificación profesional y/o micro emprendimientos productivos), cultural y educativa (aportando a la sensibilización social y la formación), de investigación científica (disponiendo de fondos destinados a indagar los diferentes aspectos del derecho a la salud de los V.G. antes mencionados). Es preciso implementar diferentes instancias y mecanismos de información, formación y capacitación de los profesionales médicos y psicólogos en la atención adecuada de pacientes que han sufrido una catástrofe o un trauma como el de la guerra. Es imperioso examinar el papel de los profesionales de la salud publica en el diseño de diferentes alternativas y programas de salud destinadas a los V.G. y sus familias, siendo que son estos últimos han sido los primeros en socorrer a la población de pacientes de efectores públicos en los años 1986, 2003, 2006 y 2007 para evitar mayores daños en salud resultado de las inundaciones y granizos en Rosario y Santa Fe. En lo que hace a la sociedad civil, los primeros involucrados son los universitarios quienes están capacitados para la docencia-investigación-extensión al medio, lo cual los convierte en formadores de opinión y/o generadores del espíritu critico y agentes multiplicadores. De modo que tienen el desafío de generar investigaciones sobre salud en los V.G. , estudiar las secuelas en salud psico-física-social de la guerra, con motivo de aportar al debate académico y/o a la toma de decisiones en espacios públicos y privados. En lo que respecta a la sociedad en general, le corresponde tomar partido por el tema de las Malvinas, analizando que cada acto de discriminación laboral, social y familiar tiene consecuencias en la salud de esta población e incluso puede ser un elemento mas que suma e induce al suicidio del V.G. o sus hijos. En suma, los desafíos son numerosos y cabe reflexionar sobre ellos especialmente este año, cuando se conmemora los 25 años de la guerra de Malvinas. 9. Bibliografía II JORNADA DE CAPACITACIÓN PROFESIONAL PARA EL TRATAMIENTO AL VETERANO DE GUERRA, a cargo del Dr. en Psicología Alberto Dupén- Especialista en Neurosis Traumática Posguerra, organizado por el Centro de Ex Combatientes de Malvinas de Rosario, Rosario, 16 de mayo de 2006. ACCIÓN GLOBAL DE SALUD 2005-2006, portal www.ghwatch.org, Consultado: 23-01-07. BENYAKAR Mondechai (2002), Salud mental y desastres: nuevos desafíos, Revista Neurología, Neurocirugía y Psiquiatría, Nº 35, enero-marzo: 3-25 BORINI, M., GONZALEZ TREJO, C., SOLANO, M. & MADRID, M.E., (1999) (Manuscrito no publicado). La salud antes y después de la guerra. Buenos Aires: Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados (INSSJP) División Veteranos de Guerra. CONDEZA, Edgardo (2005), Desarme y mundo: El mundo de mañana, Other News, Reproducido en la web site: http://www.newsmatic.e- pol.com.ar/index.php?pub_id=99&sid=604&aid=3506&eid=2&NombreSeccion=Portada&Accion=VerArticulo CITADINI, Fernando y Graciela Speranza (2005): Partes de guerra. Malvinas 1982, Buenos Aires, editorial Edhasa. Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), EUA . Sitios web: Datos sobre el somán http://www.bt.cdc.gov/agent/soman/espanol/facts.asp Datos sobre el VX Http://www.bt.cdc.gov/agent/vx/espanol/facts.asp Datos sobre el sarín, http://www.bt.cdc.gov/agent/sarin/espanol/facts.asp Datos sobre cianuro http://www.bt.cdc.gov/agent/cyanide/basics/espanol/facts.asp Datos sobre agentes vesicantes http://www.bt.cdc.gov/agent/vesicants/espanol/tsd.asp CEBALLOS, Enrique Mariano y José Raúl BURONI (1992), La medicina en la guerra de Malvinas, Ed. por el Círculo Militar, Buenos Aires. CLARKE, Guillermo, GHISIGLIERI Juan Ángel y Alicia de las Nieves SARNO, (2006), Construyendo la memoria con testimonios de excombatientes de Malvinas, Revista de Historia Bonaerense, Nº 31, pp. 94-99. Consulta Psi (2002), EL SÍNDROME DE LOS BALCANES (Actualidad-Noticias) Enviado el Viernes, 15 noviembre de 2002 a las 13:47:48 por psygnos http://estrestraumatico.consultapsi.com/modules.php?name=News&file=article&sid=36 Consulta Psi (2002a), ¿Qué es el síndrome de la Guerra del Golfo? (Actualidad-Noticias) Enviado el Viernes, 15 noviembre de 2002 a las 13:34:02 por psygnos http://estrestraumatico.consultapsi.com/modules.php?name=News&file=article&sid=36 COMISIÓN RATTENBACH (2000): Informe Rattenbach, Buenos Aires, Ediciones Fin de Siglo. ENRIQUE, L. (2004), Neuroticismo, extraversión y estilo atribucional en veteranos de guerra: una aproximación desde el estrés postraumático, Interdisciplinaria v.21 n.2 Buenos Aires jul./dic. ENREDANDO (2006), Fuimos arrancando al poder político todos los beneficios que hoy tiene el combatiente: entrevista al Centro de Excombatientes de Malvinas de Rosario, Rosario, Santa Fe. Boletín Enredando. Disponible en www.enredando.org.ar FORO SOCIAL MUNDIAL (2005), Llamamiento de los movimientos sociales a la movilización contra la guerra, el neoliberalismo, la explotación y exclusión por otro mundo posible, Porto Alegre, Brasil, web site: http://www.forumsocialmundial.org.br/ GERDIN, Eduardo (2002), El conflicto del Atlántico Sur de 1982: sus secuelas, Traducción del Inst. Review of the Armed Forces Medical Services – Vol. 75/2-2002- p.84-94. Belgium. GUBER, Rosana (2001): ¿Por qué Malvinas? De la causa nacional a la guerra absurda, Buenos Aires, Fondo de Cultura Económica. GUBER, Rosana (2005): De chicos a veteranos. Memorias argentinas de la guerra de Malvinas, Buenos Aires, IDES/Antropofagia. KLATZKER, Izzi (2006), Nuevos cuerpos en tiempo de guerra, FUENTE: www.defensahumanidad.cult.cu/artic.php?item=1243 Traducido por Melina Alfaro. LOPEZ, Ángeles (2006), ENFERMEDADES EN VETERANOS: el impacto de la Guerra de Secesión Americana. Publicada en el Diario El Mundo, España. Web site: http://elmundosalud.elmundo.es/elmundosalud/2006/02/15/neurociencia/1140027260.html. LOPEZ ORTIZ,M.A. (1986), Experiences with psychiatric patients in the Malvinas Islands Conflict. XXVI Congress of Military Medicin and Pharmacy, Marrakech, Morocco. MANZO GUERRERO, Guadalupe I. (2005), El suicidio desde una perspectiva socioeconómica cultural, Cuicuilco, Revista de la Escuela Nacional de Antropología e Historia, Nueva Época, Vol. 12, Núm. 33, enero-abril. Pp.153-172. MALDONADO CAMPOS, Adolfo (2006), América se escribe con sangre, Segunda Asamblea Mundial de la Salud de los Pueblos, Cuenca, Ecuador, del 17 al 22 de julio de 2005 MARINCIONI, E, REDONDO, H, GENOVART, R, BUSTO, E Y SAGARDIA, J (1990), Supervivencia. El caso del ARA General Belgrano, Boletín del Centro Naval 107 (suplem 758-E-9): 23. MARTÍNEZ RUHL, Eugenio (2007), Las heridas que nunca cicatrizaron, publicado el 2 de abril en el Diario Pagina 12, web site: http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-82686-2007-04-02.html OIT (2001), “La rehabilitación de una nación: después de Chernobyl y otros desastres, Ucrania emprende el camino de la recuperación”; y “la Creación de empleo para los discapacitados por la guerra en Bosnia”, TRABAJO, Núm. 38,Organización Internacional del Trabajo, enero / febrero. Programa Malvinas de la Dirección de Salud Mental de la Provincia de Buenos Aires, Gobierno de la Provincia de Buenos Aires, Año 1995. RADA, Rubén(2006), La salud de los excombatientes de Malvinas a 24 años de la guerra, Desgrabación de la conferencia dictada en el “VIII Ciclo Anual de Ateneo Patología Comparada” Coordinado por el Dr. Julio R. Piva y el Lic. Carlos Virasoro, MUSEO PROVINCIAL DE CIENCIAS NATURALES “F. AMEGHINO”, ciudad de Santa Fe, 1 de diciembre. RATH, Matthias (2003), EN NOMBRE DE TODOS LOS PUEBLOS DEL MUNDO, Holanda, web site: http://www4.dr-rath-foundation.org/The_Hague/complaint/spanish RUIZ LÓPEZ, Alejandra (2001), Estrés postraumático enmascarado, Mimeo, Buenos Aires. SHENON, Philip (1997), De la Investigación Del Síndrome De la Guerra Del Golfo Del Pentágono, Los Tiempos De Nueva York , WASHINGTON. SEITZ (2002), Veteranos de la derrota, BBC de Londres, web site: http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/specials/newsid_1854000/1854258.stm SIERRA, Gustavo (2007), Malvinas: vidas cruzadas, vidas paralelas, Suplemento Especial, Diario Clarín, Buenos Aires, domingo 8 de abril. SILVA, María Alejandra (2006a), Vivir la Guerra de Malvinas desde “adentro”: una historia familiar, en la Sección Derechos Humanos, Boletín Virtual Enredando, Rosario, Santa Fe. Disponible en www.enredando.org.ar SILVA, María Alejandra (2006b), Humanizando el 10 de junio: los derechos de los excombatientes de Malvinas, en la Sección Derechos Humanos, Boletín Virtual Enredando, Rosario, Santa Fe. Disponible en www.enredando.org.ar SILVA, María Alejandra (2006c), Los excombatientes de Malvinas: derechos reclamados, derechos ganados y derechos adeudados, en la Sección Derechos Humanos, Boletín Virtual Enredando, Rosario, Santa Fe. web site: http://www.enredando.org.ar/noticias_desarrollo.shtml?x=30392 SILVA, María Alejandra (2006d), Salud de los Veteranos de Guerra de Malvinas: miradas, sentires y propuestas, Presentado en el “VIII Ciclo Anual de Ateneo Patología Comparada” Coordinado por el Dr. Julio R. Piva y el Lic. Carlos Virasoro, MUSEO PROVINCIAL DE CIENCIAS NATURALES “F. AMEGHINO”, ciudad de Santa Fe, 1 de diciembre. SOSA, Cecilia (2007), La guerra invisible, Suplemento “Radar” Nº 551, Año 10, Diario Pagina 12, Buenos Aires, 11-03-07. pp. 4-7. VAZQUEZ, Juan Cruz y María Alejandra SILVA (2006): “Más de 350”. Políticas públicas y Malvinas”, I Jornadas de Ciencia Política - Universidad del Salvador, Buenos Aires, 13 y 14 octubre.